lunes, 26 de diciembre de 2005

Los dos lados de la cama: más de lo mismo

El cine español confía en salvar la temporada recurriendo a las continuaciones infames de éxitos casposos o de éxitos sorpresa como El otro lado de la cama.

Tal vez fue por su reparto o por la originalidad de utilizar clásicos del pop hispano, la primera parte se convirtió en un éxito que creo sorprendió a la propia empresa.

Ahora llega su continuación, con ausencias en el reparto (ninguno de los principales) y nuevas caras. Los dos lados de la cama es más de lo mismo: embrollos sentimentales y números musicales imperfectos con arreglos que estropean las canciones.

Estoy de acuerdo que, en la primera, la gracia es que no cantaran/bailaran bien. Pero yo hubiera prefereido que en esta, asegurado el éxito, se perfeccionara la técnica (los números musicales son muy cutres) y sonara mejor (cantan muy en falso, sin ninguna pasión)

Con todo la peli no está mal, pa pasar el ratillo y gracias. La verdad es que me la imaginaba peor. Aquí introducen el tema de la crisis de los 30, las nuevas realciones entre sexos y continúan mostrando lo bobos que somos los hombres.

Me quedo con el atípico número musical con el tema de Loquillo "Yo para ser feliz quiero un camión" y con la pasión que sí pone Alberto Sanjuan en "Gavilán o Paloma".

2 comentarios:

Ana B. dijo...

Hola sr cine,
su más fiel colaboradora deja un comment bastante en la linea de lo que uste dice, pero ya que hemos ido al cine, un par de detallitos:
de acuerdo que era mejor la primera, por la novedad, por la gracia, por las actrices que se echan mucho en falta(lucía jimenez aun da el tipo pero la serranita Veronica Sánchez...qué mala es por dios, más cara de palo no puede poner.
Lo que me hizo mas gracia Alberto San Juan sin dudar, personaje entrañable donde los haya.
Pero aun asi creo que no era necesaria una secuela.

Sr.Cine dijo...

Es verdad que fallan las actrices. ¿Dónde está la Verbeke? Y el SanJuan, el mejor.