lunes, 9 de enero de 2006

El sabor de la sandía: provoca que algo queda

El sábado, en el programa de radio, Ana estuvo comentando sabiamente El sabor de la sandía, ese engendro llamado película del cual un servidor se salió a la hora de proyección.

Ella asegura que la vio de cabo a rabo, incluída la cacareada escena final. Cito a Mondo sonoro: "de final sorprendente e inolvidable".

Al hilo de sus palabras desarrollamos una reflexión sobre el papanatismo de cierta crítica que tira por tierra Torrente y aplaude cosas como esta. No me gusta ni lo uno ni lo otro pero al menos Segura no engaña, vas a ver lo que te esperas.

El sabor de la sandía une premios en festivales a críticas que la alaban como una obra maestra del cine contemporáneo. Para entendernos, una peli que no se entienda es mejor que una que sí; una peli horrible hecha con cuatro duros es mejor que una superproducción; Kenneth Brannagh era bueno cuando hacía Los amigos de Peter no si hace Frankenstein, etc., etc.

Para cierta crítica, la sandía es cine valiente. Yo me pregunto que valentía es mostrar eyaculaciones (algo que, por cierto, hacen los nefastos Farrelly y nadie habla de valentía sino de zafiedad) Qué valentía es mantener planos sin diálogos interminables minutos.

Lo que yo creo es que el señor director irresponsable del engendro buscaba el escándolo y con él engañar a algunos tontos que le rieran la gracia. Cito la crítica de Fotogramas: "brillante discurso sobre la incomunicación contemporánea que haría empalidecer de envidia al Antonioni de El eclipse."

Y la jugada le ha salido perfecta.

Tamaña patraña nunca hubiera conseguido ese éxito.

2 comentarios:

porlacara dijo...

Suele pasar, cuando alguien hace una peli de esas que no entiende ni su padre lo aclaman de genio para arriba.

La crítica es tan predecible que a veces tengo el convencimiento de que muchos directores se rien de ellos a la cara haciendo verdaderos bodrios que saben que van a ser considerados como una obra maestra...

mangarran dijo...

No suelo dar mucho crédito a las críticas de esa "prestigiosa" revista que es Fotogramas. Solo la compro en diciembre por sus calendarios tamaño 4x4. Y este año además con Scarlett.