sábado, 4 de marzo de 2006

Terror en estado puro

El cine de terror tiene un buen material para sus argumentos si osa volver su mirada hacia nuestra patria para contemplar como un partido joven y liberal organiza sus congresos.

Estos días se está celebrando un contubernio de los que no negociaron con ETA, los que no hundieron el prestige, los que no hablaron de armas de destrucción masiva, los que no ponen trabas a los matrimonios homosexuales, los que no defendieron a Franco y/o el 23 F.

Es muy curioso seguir los discursos del futuro de este grupo y sus nuevos valores como Fraga o Aznar. A mi me produce una mezcla de miedo, asco y risa a partes iguales, casi como lo que me sucede al escuchar la COPE o ver los telediarios de Urdaci.

El gran demócrata Aznar está molesto. No puede ser que ETA deje de matar con Zapatero y no con él, gran defensor de la unidad de España y especialista en enfrentar a sus pueblos con la inestimable ayuda de Rajoy, Acebes, Zaplana y compañía. Él nunca habló con ETA, solo les instó a rendirse.

Este es solo uno de los temas obsesión del personaje, pero tal vez el más grave. ¿Qué ha pasado en Irlanda? Cómo, si no con diálogo, se encamina el proceso de Paz. Alguno no lo entiende o no quiere entenderlo.

Y no me olvido del tipo de "la calle es mía" que dice que los golpistas del 23 F eran gente de buena voluntad. Sí, los nazis también tenían buena voluntad. Y Pinochet no digamos.

No hay comentarios: