domingo, 1 de octubre de 2006

WORLD TRADE CENTER

Hay un momento sublime en La joven del agua cuando, buscando a uno de los personajes del cuento, se preguntan quién podría ser tan arrogante para pretender saber lo qué hará cada persona ante deteminadas situaciones.

La respuesta era: el crítico de cine.

A propósito de la última peli de Oliver Stone (lo digo ya: no es una obra maestra ni mucho menos pero consigue su objetivo)he leído muchas gilipolleces (no se cómo calificarlas mejor)sobre el espíritu patriotero y conservador de la película. He leído críticas que dicen que la peli defiende la política de venganza posterior de Bush y compañía.

La verdad, me gustaría ver la peli de nuevo con esos sujetos que piensan así para que me digan minuto a minuto cuándo ven eso. Cierto que hay, a mi juicio, dos momentos criticables (Jesús con la fontvella y el marine fanático) pero por dos, o a lo sumo por tres minutos, ¿se puede valorar una peli de dos horas?




WTC es una peli clasica de catástrofes, en este caso mostrando la historia real de dos policías atrapados entre los escombros. Aparecen ellos sufriendo, encomendándose a Dios, despidiéndose de sus familias; aparecen sus familias sufriendo, encomendándose a Dios, deseando que ellos vuelvan.

¿Qué les molesta a los críticos listillos de eso? ¿Acaso son tan arrogantes para decir que eso no puede pasar así? ¿No utiliza Manuel Huerga en Salvador la historia para que funcione como película? ¿Por qué si él lo hace vale y no si lo hace Oliver Stone? (Salvando las distancias, quede claro)

A mi me parece una película que consigue lo que se propone y que muestra una de esas pequeñas historias que tuvieron lugar en un momento de catástrofe inimaginable.

1 comentario:

josemi dijo...

Si algo he aprendido es que la propaganda hay que administrarla en dosis homeopaticas, es decir, que cuanto menos dosis de propaganda metamos, sera mas efectiva.

Estoy seguro que esta pelicula es mas efectiva a favor de Bush que el panfleto de 2 horas de Michael Moore en contra.