viernes, 24 de noviembre de 2006

CASINO ROYALE

Los tiempos cambian, el cine también y un personaje como Bond igual. De hecho no debe sorprender tanto el cambio pues los diferentes 007 eran diferentes manteniendo una esencia.

Daniel Craig es el nuevo. Macarra, cachas, casi artista de circo, casi un x men por lo rápido que se recupera de heridas y torturas. Su Bond, se dice, es más cercano al de las novelas, un tipo muy bueno en su trabajo, un asesino sobrado y con un corazón un poco frío.

Lástima que a veces sea tan frío que parece Terminator, no James Bond. Y corre más que El Fugitivo. Aunque le preparen escenas dramáticas (que Pierce Brosnan ya hizo)



El problema de Casino Royale, por otro lado, una más que correcta peli de acción, es su duración (dos horas 20) y la endeblez de su historia. Esta es más una sucesión de posturitas de Bond, exhibiciones varias y algún que otro chiste (alguno de ellos muy logrado) que una historia con garra e interés.

La duración desmesurada hace que la tensión dramática flaquee (la partida en el casino es una lata larga larga) y la violencia expeditiva se acaba repitiendo.



Se permite alguna pequeña reflexión sobre la condición del ¿héroe? y lo mejor acaba siendo los piques dialécticos entre Craig y Eva Green.

No hay comentarios: