sábado, 24 de marzo de 2007

300


Por momentos, 300 me hizo recordar la épica presente en las obras clásicas, esas historias exageradas que concitaban la atención del público con héroes honestos y luchadores valientes hasta la muerte.

Discutir la veracidad histórica de la peli y/o la novela gráfica de Frank Miller me parece absurdo puesto que los mismos poemas o crónicas épicas ya contenían su gran dosis de leyenda. Y, qué demonios, esta siempre es preferible a la realidad.

300 triunfa donde Sin City, a mi modo de ver, fracasaba. Más allá de calcar en cine las viñetas y el texto del cómic, 300 nos presenta un relato convincente de temas mil vistos antes pero no por ello emocionantes: la lucha de unos pocos contra muchos, la lucha de la libertad contra la tiranía.

Desde las primeras escenas sorprende el tratamiento visual de la peli, sus colores y texturas, y el bien empleado uso de la voz en off narradora. Y la película, que tiene una historia mínima, se las ingenia para hacerse corta en sus dos horitas, deparandoi algunas escenas de acción realmente sorprendentes y bellas en su crudeza.


Al frente del reparto un barbado Gerard Butler que nada tiene que envidiar a Russell Crowe y una etérea y firme Lena Headey.

Para finalizar, la comparación es inevitable, 300 tiene detrás a un director y Sin City a Robert Rodriguez. El resultado es a mi juicio claro: un triunfo para un entretenimiento poderoso en un caso, un fallido ejercicio de estilo en el otro.

1 comentario:

damian29 dijo...

- No entiendo lo ultimo, ¿podría aclararlo? - dijo el alumno al profesor.