jueves, 1 de noviembre de 2007

ADIÓS, PEQUEÑA, ADIÓS

No se dónde habrá aprendido Ben Affleck a dirigir pero lo cierto es que, sea con un curso CCC o fijándose mucho durante sus rodajes, el resultado de su debut como director es sorprendentemente notable. Desde ya, Ben Affleck pasa a tener la mejor de mis consideraciones, eso sí, como director.

Adiós, pequeña, adiós ha sido comparada por algunos desinformados con el caso Madeleine. Nada más lejos de la realidad. El guión, brillantemente adaptado, se basa en una novela del autor de Mystic River Dennis Lehane traducida aquí como Desapareció una noche. Es la historia de una niña desparecida con una madre que podíamos definir como poco recomendable. Una pareja de investigadores privados reciben el encargo de buscar a la pequeña colaborando con los detectives que llevan la investigación.

La película es un drama muy solido, muy mesurado, donde todo encaja a la perfección. Nada sobra y nada falta. Affleck deja campo libre a sus actores (magníficos todos, destacando a Casey Affleck y a Ed Harris) y al guión que evoluciona de una historia de pesquisas policiales hacia una inteligente reflexión de algunas cuestiones morales. Se plantean temas espinosos como la oportunidad de seguir nuestros propios ideales, lo que creemos que está bien, frente a lo que sabemos que estará bien.

Digamos, sin desvelar nada, que los auténticos malos de la peli lo son por buenos motivos y que la película sigue fiel al libro aunque las historias dejen un sabor agridulce. Una película que nadie debería perderse.

1 comentario:

seleucus dijo...

En la vida se aprende a base de castañazos.