sábado, 1 de diciembre de 2007

CANCIONES DE AMOR EN LOLITA'S CLUB

Ahora que el cine español parece desmarcarse con propuestas originales sigue habiendo un grupo de directores fieles a sí mismos a los cuales tal vez convendría reciclarse.

Después de hacer un poco el ridículo con Juana la loca, Carmen y Tirant lo Blanc, Vicente Aranda regresa a su terreno más conocido apoyándose de nuevo en una novela de Juan Marsé. El gran atractivo de la peli es presentar a Eduardo Noriega en dos papeles, uno de poli macarra, otro de chico discapacitado enamorado de una prostituta. Vista la peli, el trabajo de Noriega no está mal, incluso a nivel técnico el encuentro entre ambos está bien resuelto, pero no se beneficia en nada de cómo están escritos sus personajes.


La película se debate entre el thriller, la exploración del submundo de los puticlubs y el trauma familiar. Tiene algún momento interesante pero el desarrollo se hace aburrido y la peli larga, aunque no llega a las dos horas. Abusa además de algún escarceo sexual que no viene a cuento, lo cual potencia la idea de que estamos viendo la misma peli española que ya creíamos superada.