jueves, 21 de febrero de 2008

JUMPER


El cine de género fantástico suele tener buenos puntos de partida, una idea interesante, pero a menudo el desarrollo no está a la altura de las expectativas.

Jumper
podía ser un horror, una más del cine de acción ruidoso y exagerado. Viene firmada por el director del primer Bourne (el peor, pero que no era ni mucho menos una mala película) y se nota. Hay mucho de ese montaje frenético de la saga protagonizada por Matt Damon en esta historia de gente que se teletransporta a voluntad. ¿Quieres impresionar a tu novia? Pues en un abrir y cerrar de ojos te plantas en Roma, por ejemplo.

Lo que ocurre es que la historia en sí, una vez presentada la premisa, es bastante simple y el resultado acaba quedando como una sucesión de saltos espaciales que podrían haber dado más de sí. Se deja ver, tiene cierta gracia, pero acaba siendo repetitiva.

Por cierto, el último Darth Vader sigue poniendo la misma cara. Jamie Bell (Billy Elliot) cae bastante más simpático.

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