viernes, 25 de abril de 2008

COBARDES

Es un tópico cargarse la segunda película de un director que obtuvo gran éxito con su debut. Aunque te guste la peli tienes que ponerle pegas.

Desde siempre he intentado ser sincero en mis comentarios así que la opinión de la nueva peli del dúo Corbacho-Cruz no tiene que leerse como el típico comentario que debe hacerse.

Confieso ya mi cariño hacia Tapas, la primera peli del dúo. Una gran película sobre historias de gente sencilla, entrañable, emotiva, divertida, realista... Por ese motivo esperaba con ganas la nueva película que anunciaban más dramática que cómica.


Lo que pasa es que lo que allí era realismo aquí se vuelve tesis. Los dos directores tienen claro qué quieren contarnos (la cobardía en niños y adultos, entre otras cosas) pero a lo mejor no lo hacen de la mejor manera. Es como si a veces a la peli se le viera demasiado el plumero en su mensaje y nos sonara un poco falso, forzado o fácil.

Hay demasiados subrayados, demasiadas evidencias, en la película. No necesitamos que nos expliquen tanto lo que pasa y sí que nos presenten a personajes creíbles, que nos encoja el corazón el drama, que compartamos la alegría del primer amor... Y, francamente, lo consiguen pocas veces.

No quiere esto decir que Cobardes sea un horror ni una mala película, solo que se esperaba más de ella y que podía haber dado más de sí seguramente con un guión mejor. Tampoco a nivel técnico acaba de convencer, especialmente en el uso de la música.

Ya sabemos que todos somos cobardes en determinadas situaciones, que los niños hacen lo que ven en casa (o no), que la sociedad actual es un asco... pero nos gustaría verlo de un a manera más trabajada y no tan obvia. Y también con personajes más y mejor desarrollados.