domingo, 27 de abril de 2008

REBOBINE, POR FAVOR


El cine de Michel Gondry no es apto para todos los públicos. Podríamos decir que sus películas son raras pero entrañables, o sea, no estamos hablando de un rarito a lo David Lynch sino de un tipo peculiar.

Los que hayan visto alguna de sus pelis sabrán por dónde van los tiros. La última que vimos de él era una particular historia de amor con Gael García Bernal, La ciencia del sueño.

A mi, en general, me gusta su cine pero es de esos tipos que, o entras en su juego o te quedas fuera y la peli te cansará un rato largo. Curiosamente, Rebobine por favor creo que es la peli más accesible para todos los públicos pero a mi me costó entrar en ella.

La idea inicial tiene su gracia: un tipo recibe una descarga y borra todas las cintas del vídeo club de su colega. Los dos se ponen a rodar una versión casera ("suecada") de Los Cazafantasmas con tanto éxito que la gente les pide más versiones caseras de pelis de éxito como Robocop o 2001.

No me hizo demasiada gracia la peli, salvando momentos puntuales aunque como decía antes si entras en el juego (como Sandra Eche que me acompañó a verla y no paró de reír) te lo pasarás bien. Me gusta más lo que tiene la peli de añoranza por las pelis de antes, del cine como entretenimiento puro, de la sala llena de gente esperando que se ilumine la pantalla en blanco.

Gondry recuerda a un jazzman y recuerda al cine de antes, la capacidad para inventar del cine y hacernos creer incluso que el hombre puede volar. Me quedo con eso.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Con esta noticia me he dado cuenta que no recuerdo bien bien la ultima vez que fui al cine y me reí con una peli, no se si soy yo o que tal vez el genero de humor en el cine no atraviesa muy buenos tiempo.

Esta peli creo que es demasiado para mi y en principio no creo que llegue a verla porque tiene ese aire casposo que muy rara vez llega a gustarme.[]