domingo, 10 de agosto de 2008

Se apaga una estrella


Después de todos los rumores que han circulado sobre la salud de Paul Newman durante las últimas semanas, las malas noticias parecen confirmarse. Tras finalizar el tratamiento de quimioterapia al que el artista se estaba sometiendo para luchar contra el cáncer de pulmón, el pesimismo ha invadido a los médicos, quienes le han dado un plazo de vida de apenas unas semanas.

Ante esta situación, Newman ha pedido a su familia morir en casa, rodeado de sus seres queridos y de sus objetos personales, según informa una fuente muy cercana al actor en el diario británico Daily Mail. Consciente de su estado, el actor decidió que ya era el momento adecuado para dejar el hospital y volver a su hogar, añade la misma fuente al rotativo, quien también asegura que el artista lo ha dejado todo arreglado (en referencia a las informaciones contradictorias que están empezando a aparecer con respecto a la herencia).

La última vez que se pudo ver a Newman fue hace unos días, cuando salía del Weill Cornell Medical Centre, acompañado por su mujer, Joanne Woodward, y sus hijos. La estrella apareció mucho más delgada, desmejorada y en una silla de ruedas.

Las especulaciones sobre su estado de salud comenzaron el pasado de mes de enero y en un principio fueron desmentidas. Meses más tarde se confirmó que Newman padecía cáncer. Newman, que nació en 1925, estaba retirado del cine desde 2002, tras el rodaje de 'Camino a la Perdición', donde compartió escenas con Tom Hanks, a las ordenes de Sam Mendes. En 2006 tuvo otro acercamiento con el séptimo arte al poner voz a Doc Hudson, uno de los protagonistas de la película de animación 'Cars'.

Desde entonces, el actor se ha dedicado en cuerpo y alma a su mayor afición: los coches de carreras. Incluso, participió en algunas pruebas.


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