domingo, 26 de octubre de 2008

Es probable que Dios no exista

El eslogan ha empezado a viajar en los laterales de los autobuses londinenses: "Es probable que Dios no exista. Ahora, deja de preocuparte y disfruta de la vida". La idea se le ocurrió a la escritora Ariane Sherine como manera de contrarrestar los mensajes amenazantes, de infierno y maldiciones, con que la Iglesia suele calentar los oídos a los no creyentes. Diversas asociaciones que defienden la idea de un país laico se aplicaron a la tarea de recaudar dinero para la campaña, y ahora les sobra para empezar a exportarla a otras ciudades británicas. Lo que me divierte del asunto es la fineza del mensaje y la falta de agresividad que encierra. Muy inglés.

Habría que estudiar cuál es la razón por la cual los ingleses transforman su antológica frialdad de trato en un gran sentido de la ironía en todo cuanto escriben, y los españoles pasamos de esa simpatía con la que adornamos la vida diaria a la gran mala follá en cuanto nos ponemos a expresarnos por escrito, algo que hemos convertido en cualidad vernácula. Entre nuestras cualidades no está la de distinguir entre sentido del humor y mala hostia. Incluso la Iglesia británica ha dado muestras de buen talante; enterada de que Richard Dawkins, el autor de El espejismo de Dios, había sido una de las personas que más dinero había aportado a la campaña, contestó a través de su portavoz de la manera más elegante posible: "Nos alegramos del interés continuado que el señor Dawkins muestra por Dios; eso anima el debate", añadiendo que "a los creyentes no nos preocupa el hecho de disfrutar o no de la vida. Muy al contrario, nuestra fe nos libera para poder ver esta vida desde la perspectiva apropiada".

Que Dios me perdone, pero no podría imaginarme un debate en estos términos en España. A la Iglesia española le han salido en los últimos tiempos portavoces voluntarios más papistas que el Papa, y hay medios de comunicación que distraen al espectador a diario con imágenes de supuestos fetos de seis meses triturados y palabras como genocidio o tortura guantanamesca. Mal le irá a la Iglesia si su forma de atraer a posibles fieles es llamando asesina de fetos o de embriones a la mitad de la población. Bien podrían aprender del historiador británico Fernández-Armesto, que, aun siendo creyente, criticaba, en un artículo publicado recientemente en El Mundo, la inclusión, por parte de la inefable Palin, del aborto como asunto electoral, porque a su juicio distorsionaba el debate político. Señalaba también el historiador que una de las cualidades de la cultura española que más le atraían era la capacidad de hablar de cualquier asunto, por polémico que sea, en una cena, algo imposible, decía, en la cultura anglosajona. Ay, no sabe el profesor cuántos amigos se pierden aquí a los postres por decir, ni más ni menos, lo que uno piensa. Aunque a lo mejor hay que mirarlo de otra manera: si los amigos se pierden por eso, no serían tan amigos. Pero, en fin, no sólo la Iglesia española se muestra agria en sus debates, también los ateos tienden a expresarse aquí con aspereza, con ese me cago en Dios y esa incapacidad para entender que detrás de un creyente no tiene por qué haber un facha redomado.

Lejos de los tópicos, ese hombre afable que es Javier Fesser ha llevado al cine una historia conmovedora basada en la vida de la niña Alexia, que padeció un cáncer extremadamente cruel y a punto está de ser beatificada. En estos días oscuros de invierno repentino, la cara de Nerea, la actriz que interpreta Camino, me sorprende en cada esquina de la ciudad. Desde que he visto la película, le digo a Fesser, ese rostro me impresiona más, no sólo por la emoción de la historia, sino por la empatía que provoca esa niña de once años que es tan actriz como una de sesenta. Un hallazgo.

Fesser me habla de ella con pasión. De ella y de todo, de ese mundo que lleva años investigando, el de la fe que mueve más que montañas, la fe de una madre que es capaz de entregar el calvario de su hija al Señor, reprimiendo su dolor materno, y tratando de que la niña viva el final de su vida con la alegría de ser la víctima elegida por Dios. Tremendo. Fesser ha elegido un mundo que existe, pero del que casi no se habla, y menos en el cine español, el de los fanatismos religiosos; pero no lo hace toscamente, sino dejando que sean los mismos personajes quienes se retraten. Él sabe que hay ciertos sectores que pretenden extender la idea de que su película está hecha contra Dios, una manera retorcida de retirar a los creyentes del cine; pero de lo que trata Camino es de la forma en que las creencias (incluso las ideologías) absolutas nos prohíben actuar como seres humanos y sentir dolor, empatía, piedad. Tampoco quiere Fesser que se piense que su película es triste. Bueno, le digo, ¿hay algo malo en emocionarse? En realidad, esta historia cuenta cómo una fe corrosiva impide a una madre sentir abiertamente el dolor por la pérdida de su hija.

Un numerario del Opus asistió al estreno. El único comentario que hizo a la salida se refería a una escena en la que se ve a miembros del Opus sentarse a comer: "Un numerario nunca se sentaría a una mesa sin mantel". ¿Hay que pensar entonces que todo lo demás es cierto?

Elvira Lindo, El País, 26/10/2008


10 comentarios:

Fëadraug dijo...

Vaya con el artículo de opinión de Elvira Lindo. He de decir que me ha sorprendido gratamente.

En España, un eslogan como ése llenaría portadas sensacionalistas y los portavoces de la Iglesia en este país empezarían a rasgarse las vestiduras una vez más.

Lo que dice el historiador sobre nosotros es cierto a medias. Porque he tenido acaloradas discusiones con mi familia sólo por tener opiniones distintas.

También coincido en lo de algunos ateos, que ya tachan a cualquier creyente de facha. Yo soy cristiano, casi nada practicante pero cristiano, y no me siento en absoluto identificado con el fascismo ni sus vertientes. Pero bueno, hay creyentes y ateos que carecen de algo como es la empatía. Y yo respeto a quienes creen y no creen. Tengo amigos ateos y no por no creer les echo pestes.
Y por lo que he podido informarme, la tal Palin es una retrógrada de mucho cuidado que no sabe ni lo que hace.

Sobre el tema de Fesser, a mí me hace gracia que la gente diga que está ofendiendo a una familia cuando el directo ya ha dicho que no es la historia de la niña a la que se refieren. ¿Que puede estar basada? Sí, pero no es la historia de la niña. Es sólo una base para crear una historia propia.
Es una película que separa el Opus Dei de Dios, mostrando el efecto del fanatismo religioso en las personas y cómo pierden su humanidad. Y que yo recuerde, Jesús, por muy Hijo de Dios que fuera, no dijo nada de ser inhumanos.
Y la cosa creo que está en el hecho de que mucha gente, si le hablan de fanáticos, piensan en los islámicos, pero no en los de otras religiones. Y fanáticos hay en todas religiones e ideologías.

rrey dijo...

El artículo de Elvira muy acertado. Me gustaría saber que diría la Conferencia episcopal si un medio de comunicación cualquiera pusiera un anuncio así en tono de humor en España... Para empezar creo que no hay webs ha poner nada parecido por el simple miedo a herir sensibilidades.

Efectivamente feadraug, coincido en que lo importante es el respeto, pero no a las ideas, a las personas. Si la gente tuviera un poquito de respeto hacia sus semejantes no tendríamos los sectarismos que afloran a todos los niveles en nuestro pais. Porque una cosa es cachondearte de las ideas de otro y una muy diferente tratar de gilipollas a los que piensan diferente a tí.

El caso del Opus Dei con el cine (y otros medios) es curioso. En el Codigo Da vinci el malo realmente era un ateo que queria destruir la Iglesia y al Opus simplemente se les ponía como que tenían ciertos elementos corruptos que usaban su posición de poder para manipular... y al final realmente se les pone de buenos a la institución en si, igual que a la Iglesia. Sin embargo, dudar de que pueda existir una manzana podrida ya es atacarles... y eso que en esa peli ni siquiera se entraba en sus creencias radicales...

Asi que claro, en Camino, que les meten caña claramente, están que trinan.

Plaer dijo...

Desde luego nuestra libertad de expresión es más limitada de lo que creemos y practicándola siempre corremos grandes riesgos.

Muy buen artículo, yo creía que que lo había escrito el Sr Cine, pues reproduce fielmente su opinión expresada en el programa de ayer.

He estado siguiendo el debate generado en el blog aunque esta semana el trabajo (y que no he visto la peli) me ha impedido participar, pero veo ha que tomado tintes serios. Siempre habrá mal rollo y agresividad que venga a perturbar cuando alguien se pronuncia, aunque afortunadamente también puede haber detractores que estén a la altura, ¿no han aparecido por aquí?

Muchos ánimos

Anónimo dijo...

Con respeto hacia todos los que viven la religión como una opción de vida, que los del Opus Dei dibujen el mundo a su imagen y semejanza nos debería dar igual.

Que hagan su vida, que escriban sus libros, que hagan sus películas. Así no tendrán que ver lo que no les gusta o comparten.

Para terminar, un saludo a todos los que están opinando sobre este tema públicamente, porque el acceso a otros puntos de vista, aunque sean divergentes, es una de los valores de la tecnología.

Sr.Cine dijo...

El problema no es que los del Opus hagan su vida y tengan sus creencias. El problema viene cuando quieren imponerlas a los demás y critican todo aquello que no sea su doctrina.

Ubide dijo...

Veo difícil que los del Opus hagan su vida sin meterse en la de los demás.
Con honrosas excepciones, que viven a su manera y dejan vivir, no conozco religión que no quiera convencer al resto de su visión del mundo.
Para eso no han dudado en la historia en matar, robar, torturar y en elevar el sufrimiento a la categoría de santidad.
El respeto, en mi opinión no es gratis. Y hay gente que hace poco por ganarselo.
Bien al sr cine por su defensa.

Paco dijo...

Respecto a lo que ha dicho el Sr. Cine sobre la imposición de creencias, si alguien conoce un poco el Opus Dei sabrá lo que ellos llaman "apostolado". Cualquier miembro del Opus está llamado a evangelizar, por todos los medios, a las almas descarriadas. Hay que tener en cuenta que a través de sus ojos somos pobres criaturas, deficientes morales, enfermos del alma. Y claro, se sienten impelidos a "curarnos". De ahí esa radicalidad a la hora de ser "apóstoles de Cristo".

Esa confianza les lleva también a practicar con toda naturalidad actividades tales como el cilicio, las disciplinas o las piedrecitas en los zapatos.

La película expone esto sin realizar caricaturas. Se contempla, y punto. El problema es que a los ojos de un espectador medio, que no tiene porqué compartir esa fe, puede surgir repulsión y si un numerario va al cine, probablemente oiga comentarios del público al salir que le sienten mal.

Fesser tiene el arte de hablar sin juzgar. Juzga el público. El personaje de la madre no hace de mala, nosotros la juzgamos luego. Fesser dice la verdad sobre las prácticas del Opus Dei, son así. Yo las he visto. Ahora, quien quiera opina, que opine. Pero que diga la verdad, como Fesser.

Sr.Cine dijo...

Estoy muy de acuerdo con el último comentario. La película no juzga o enfatiza, salvo un momento que yo quitaría, es el público quien decide.

Y si lo que muestra es así, como dices que conoces, da miedo.

Arkano dijo...

Yo soy agnostico y estoy contra el aborto, y lo digo claramentea pesar de que ahora casi esta mal visto. También conozco a gente atea que esta en contra del aborto. Si pensar que triturar fetos es una aberracion es políticamente incorrecto, soy el mas políticamente incorrecto del mundo. No se a cuento de que Elvira se pone a hacer proselitismo del aborto en medio del artículo, será por aparentar.

En cuanto a Camino y la polémica generada me parece un poco de todo a 100 igual que la crítica chorra que hace de la religión, de Dios, del Opus o de lo que sea. Nunca me gustó el cine de Fesser y esta peli no creo que sea una excepción a juzgar por el trailer. Pero claro, si no hay polémica no se habla de tu película y no hay publicidad gratuita en los medios, Fesser ha jugado bien sus cartas en ese aspecto, tonto no es.

Sr.Cine dijo...

Arkano, interpreto que no has visto la peli, solo el tráiler, entonces me parece inadecuado que comentes la película. Si la hubieras visto no dirías que hace una crítica "chorra".

Es como si yo juzgo un libro por las tapas.

Si Elvira Lindo quiere hablar del aborto porque considera que puede ir relacionado tiene todo el derecho.

Y lo de publicidad está ya dicho. No creo que esa sea la intención.