jueves, 9 de octubre de 2008

SITGES 2008: día 8

Ya empezamos a verle el final a este Festival que salvo excepciones está resultando decepcionante y cansino.

Antes de comentar las pelis de hoy, os animo a relativizar todo lo que contamos los que estos días vamos con la acreditación de prensa por Sitges. Os cuento. El cansancio aprieta y eso se traduce en lo que ves. Más de una vez hemos comentado que el cine es un estado de ánimo, la misma peli puede gustarte o no según como estés ese día.

Las proyecciones de prensa empiezan aquí a las 8:30 de la mañana y se alargan hasta las tantas de la noche. La mayoría vemos algunas de esas pelis. Los que más unas cuatro al día. Hay muchos otros que no ven muchas pelis enteras, no se por qué les pagan si no las acaban de ver, pero bueno. Pero en general todos vamos cansados y un poco hartos de cine. Por eso creo que se valora mucho una peli que fuera de un festival no pasaría de pasable.

Hoy un servidor ha visto tres pelis y la verdad es que he acabado muy cansado.

Sitges ha estrenado la película sueca Let the Right One in, del director Tomas Alfredson. La cinta, que compite en la Secció Oficial Fantàstic del festival, está protagonizada por Kare Hedebrant y Lina Leandersson.



Oskar tiene una familia desestructurada y sufre los maltratos de un compañero de clase. Con doce años acaba de entender que la vida puede ser maravillosa, pero que a él le ha tocado vivir el lado oscuro. Pero una noche conoce a su nueva vecina, una niña de rostro pálido que oculta un terrible secreto.

A partir de la novela Déjame entrar, de John Ajvide, el director sueco imparte una auténtica clase de cine fantástico. Es una película notable que ofrece otra visión de un tema clásico del cine de género con sensibilidad, incluso belleza. La película es muy recomendable y merece valorarse el trabajo de sus dos jóvenes protagonistas.

Una tomadura de pelo o algo que solo interesa a su creador, me parece Synecdoche, New York. Se ha presentado fuera de competición la primera peli como director de Charlie Kaufman. Este hombre fue guionista de una peli que me gustó mucho (Cómo ser J. Malkovich) y de otras que no me gustaron tanto (Adaptation, Olvídate de mi)



Caden Cotard, un director de teatro, se encuentra en plena crisis en casi todos los aspectos de su vida: su mujer se ha ido a Berlín con su hija y la posibilidad de una relación con una nueva mujer se ha esfumado antes de empezar. Cotard decide entonces poner en escena su día a día con actores que encarnan tanto a él como a sus allegados.

La película es primero aburrida, pero se va entendiendo, luego es aburridísima y no se entiende nada. Francamente, los que dijeron que La posibilidad de una isla era inaguantable no se qué dirán de esto pero creo que no será lo mismo, más que nada porque Kaufman tiene buena prensa. Al salir de la sala alguien dijo: es muy Kaufman. O sea, una paja mental que deja fuera a la mayoría de mortales.

Tres firmas bajo el signo de una ciudad. Michel Gondry dirige Interior Design, en la que una pareja debe aprender a vivir en un diminuto cubículo, un espacio que Gondry aprovecha para desatar su juguetón imaginario. En Tokyo Shaking, Bong Joon-ho se revela en muy buena forma con su precioso episodio en torno a un hikkikomori (personas que viven encerradas en su piso) que ve amenazado su estatus cuando una repartidora de pizzas se cuela en su casa. Y por último, el regreso de un genio maldito tras diez años desaparecido (o encerrado cual hikkikomari): Léos Carax dirige Merde una controvertida pieza sobre la invasión de un hombre-excremento.



Esto es Tokyo!, una propuesta de peli de episodios que en general está bien pero que en alguna historia podían meter un poco la tijera. Me gustan muchas cosas del episodio de Gondry y de Bong Joon-ho.


Por cierto, se confirma que Ponyo, la última peli del maestro Miyazaki, se verá el sábado 11 en dos sesiones a las 10:30 y 17:15 en el Auditori.

6 comentarios:

Plaer dijo...

En serio no te gustó Olvídate de mí?

Sr.Cine dijo...

Aún a riesgo de que pierdas la confianza en mi, no, no me gustó. Me aburrió bastante, no entré en la película.

Patapon dijo...

A mí Olvídate de mí me parece maravillosa. Una preciosa historia de amor (a riesgo de que quede ñoño).

Plaer dijo...

Ni pensarlo, todos tenemos nuestras diferencias. Pero si me permites, voy a creer que igual tuviste un mal día.

Plaer dijo...

Patapon, comparto tu opinión y no entiendo cómo podría sonar ñoño que alguien considere preciosa una buena historia de amor.

Sr.Cine dijo...

Puede ser que tuviera un mal día... no se.

Y decir que una historia de amor es preciosa no es ñoño, hombre.