sábado, 15 de noviembre de 2008

Llega a Madrid una exposición sobre Star Wars


'Star Wars. The exhibition' abre sus puertas para recibir a la legión de incondicionales seguidores de la saga de George Lucas que tienen motivos de sobra para estar de enhorabuena.

El aljibe del depósito 4, situado a nueve metros de profundidad, ha encajado entre sus 122 columnas una inmensa nave de la Federación de Galaxias que, con sus famosos pasillos blancos hexagonales y la conocida banda sonora permanentemente colgada en el hilo musical, ya supone una experiencia por sí misma.

En sus entrañas, Lucasfilm ha prestado 245 piezas originales utilizadas en la trilogía y sus precuelas que ya han visto de cerca más de un millón de personas en las principales ciudades europeas.

El Canal de Isabel II ha organizado esta muestra que, según explicó el vicepresidente de la Comunidad, Ignacio González, "tenía que venir a Madrid y tenía que estar en esta sala singular que ya es sinónimo de grandes exposiciones". De hecho, Star Wars toma el relevo de Los guerreros de Xi'an, Faraón, M.C. Escher, Roma y Madrid, Dos de Mayo 1808-2008.

González destacó que los valores de las películas de Lucas, "amistad, responsabilidad, compañerismo, honor, superación, lealtad y defensa de la libertad, son importantes en una sociedad como la nuestra". En este sentido, la responsable de Exposiciones de LucasFilm, Tabitha T. Totah, leyó un mensaje del cineasta en el que mostraba su deseo de que esta muestra sirva a los jóvenes españoles "para potenciar su talento e imaginación y crear así nuevos mundos".



Lo mejor de Star Wars. The exhibition es que no hay que ser un friki para entenderla. El Canal de Isabel II se ha encargado de panelar de arriba a abajo la muestra para dar tanta información como precise incluso el menos entendido de los visitantes. De hecho, antes de traspasar las puertas, junto a un mapa de la galaxia, el Canal se ha molestado en colocar un esquema de la situación de todos los planetas.

El primer 'shock' de la exposición es encontrarse frente a frente con dos de las estrellas de la saga: R2D2 y C-3PO. Los simpáticos robots, anodinamente silenciosos e inmóviles, reciben en sus vitrinas al visitante en un impresionante hall blanco que sirve de distribuidor para el resto de los ámbitos-planeta en los que está dividida la muestra.

Las vainas de Anakin y Sebulba, capaces de volar a 950 kilómetros por hora, ocupan parte del espacio del distribuidor, junto a otra de las naves a tamaño natural que aparecen en las películas. Subirse y probarlas será imposible, pero que nadie se quede con las ganas: las cámaras de fotos son bienvenidas a la muestra.

De todas formas, si lo que quiere es pasar a la posteridad junto a los héroes y villanos de la saga, el Canal ha ubicado a la salida unos estudios donde, por 10 euros puede protagonizar una escena de las películas y, por cinco, una fotografía.

Además, en la tienda de la exhibición puede comprarse todo tipo de merchandising, desde bolígrafos por un euro a maquetas del Halcón Milenario por 320, espadas láser por 140 y pósters por nueve.



Si tiene tiempo, antes de abandonar el recinto puede detenerse en la zona de juegos y probar suerte en una de las 16 consolas Xbox en las que probablemente se conquistará un millón de veces la galaxia. Y es que, la interactividad es clave en la muestra, ya que durante 15 minutos los visitantes podrán soñar con ser un Jedi en una escuela dirigida por dos maestros.

La Estrella de la Muerte y los planetas que sirven de decorado a las intrigas y batallas de Star Wars llenan los nueve ambientes en que los que se han repartido los casi 250 objetos de la muestra.

Geonosis. El paisaje rocoso y árido de este planeta, situado en el borde exterior de la galaxia, es escenario de la primera Guerra Clon. En sus vitrinas pueden contemplarse trozos de naves intergalácticas, asientos de los cruceros de la Federación, la silla del Conde Dooku y una maqueta del circo en el que Padmé Amidala, Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker están a punto de ser devorados por unas exóticas fieras.

Tatooine. Es el planeta de Anakin Skywalker. Está ubicado en el borde exterior y se considera uno de los más antiguos del espacio conocido. Está fuera del alcance de las leyes de la galaxia, por lo que es refugio de contrabandistas y forajidos. Destacan el muñeco de Sebulba, el de Habba el Hutt y la vaina de Anakin.

Kashyyyk / Utapau. Son como el día y la noche. Kashyyyk se caracteriza por el verde intenso de sus densas junglas y bosques, mientras que Utapau es desértico, ventoso y árido, pero de ambos destaca piezas fundamentales como el gigante peludo Chewbaca.

Coruscant / Kamino. El templo Jedi encuentra acomodo en el más poblado de los planetas, Coruscant, así como el Senado y la sede de la República. Es el centro del universo conocido. Frente a él, Kamino está más allá del borde exterior de la galaxia. Está casi enteramente cubierto de agua, pero en las ciudades-islas que lo pueblan viven los mejores científicos y clonadores del mundo. En este ámbito pueden verse el traje de Jango Fett y el muñeco de Yoda.

La 'Estrella de la Muerte'. Es una esfera titánica de 120 kilómetros de diámetro. Es la estación mortífera del imperio y en ella tuvo lugar el segundo y último duelo entre Darth Vader y Obi-Wan Kenobi. Precisamente, lo más llamativo de este ambiente es el traje completo de Darth Vader, diseñado a partir de un hábito de monje, un casco alemán de la II Guerra Mundial y una máscara de gas. También pueden verse el traje de oficial imperial, un androide ratón y un guardia real del emperador. Un audiovisual de 15 minutos explica cómo se realizaron algunos efectos especiales de la saga.

Hoth. Es un mundo helado donde los rebeldes crearon su cuartel miliar principal, la Base Eco. Algunas de las piezas expuestas son un vehículo AT-AT (un transporte de tropas con pinta de animal y cuatro altísimas patas) o el muñeco de un wampa.

Mustafar. En su superficie herida por ríos de lava se baten en su primer duelo Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker, cuando éste se pasa al Lado Oscuro. El vestuario de Jedi oscuro de Anakin es lo más destacado de la sala.

Naboo. Es el planeta de Padmé Amidala. Los naboo comparten con los gungan sus verdes praderas, bosques y cascadas de agua cristalina. Pueden verse en sus vitrinas un androide de batalla, el vestuario y maquillaje de Darth Maul, el del maestro Jedi Qui-Gon Jinn y varios fastuosos vestidos de la reina Amidala.

Endor. Aparece al final de la saga. Sus frondosos bosques son el hogar de los pacíficos y amigables ewoks, famosos por sus construcciones en la copa de los árboles. Entre las piezas de Endor destacan un muñeco ewok tamaño natural y Luke en el Speeder Bike.



La exposición, en Londres

DATOS ÚTILES
Del 15 de noviembre de 2008 al 15 de marzo de 2009. Centro de exposiciones Arte Canal (Paseo de la Castellana, 214).
Horario: todos los días de 10.00 a 21.00 horas. Cerrado 25 de diciembre y 1 de enero. 24 y 31 de diciembre, abierto hasta las 15.00 horas.
Precio: 10 euros (general), 5 euros (reducida). Menores de 6 años, gratis. www.entradas.com

1 comentario:

Josemi dijo...

Ya que por desgracia tengo que aguantar Madrid, me pasare un dia de estos.