domingo, 14 de diciembre de 2008

ULTIMÁTUM A LA TIERRA


Los remakes de clásicos de la ciencia ficción se plantean hoy en día como una oportunidad de deslumbrar con los efectos especiales actuales y de actualizar la moraleja o el mensaje que las películas originales contenían.

Esta nueva versión del clásico de Robert Wise, famoso entre otras cosas por su frase "klaatu barada nikto" ofrece unos efectos solventes y un mensaje humanitario y ecologista de lo más cool. Aparte de eso, la película es irregular: comienza, a mi juicio muy bien, pero pronto se revela un poco hueca, con un guión muy corto en el que no pasan muchas cosas y las que pasan lo hacen demasiado rápido.

La cosa es que un buen día llegan unas esferas a la tierra y en una de ellas aparece Neo, digo Klaatu, una suerte de Starman que llega al Planeta Tierra para salvarlo acompañado de un androide de dos metros veinte o más. Su misión inicial se verá afectada cuando conozca de cerca a la raza humana y se de cuenta de que no somos tan malos.

El director de El exorcismo de Emily Rose demuestra que sabe rodar muy bien y conseguir que sus personajes lleguen al público en determinados momentos. Se nota que hay partes de la película en las que se ve cómodo pero es como si hubiera tenido que sucumbir al habitual "momento destrozo" típico de estas pelis. Aún así, la peli es bastante minimalista, no es una superproducción espectacular.

Keanu Reeves cuela como alien con cara de palo y el hijo e Will Smith cansa un poco aunque tampoco lo hace mal. Jennifer Connelly está tan bien como siempre y uno llega a creer que la salvación de la Humanidad puede depender de una de sus lágrimas.

3 comentarios:

rrey dijo...

Osea, del montón ¿Y para esto tocamos a un clásico, para hacer una peli mediocre? Grrrr

Darío Fas Marín dijo...

Lo único que me llamaba de la peli es la Jenny, y veo que no me equivocaba demasiado... Ains...

David dijo...

Pues si, totalmente de acuerdo con el comentario del Sr.Cine una película que la verdad no destaca en nada aunque tampoco llega a ser mediocre.

Una pena porque la idea sin llegar a ser original creo que daba para mas.