martes, 27 de enero de 2009

REVOLUTIONARY ROAD


Francamente, después de ver Revolutionary Road, la última película de Sam Mendes, pocas ganas tiene uno de casarse o arrejuntarse. Y es que un servidor pocas veces ha visto un retrato más descarnado y dolorosamente real de cómo un matrimonio o una relación puede convertirse en una pesadilla que atrapa a sus componentes.

La película nos sitúa en una época pasada, pero que podía ser perfectamente esta, de casitas de ensueño con su jardín, de convenciones sociales, de formalismos. Todo esto no es más que una apariencia, una corriente que arrastra y atrapa a los protagonistas, dos personas con aspiraciones, que se creían diferentes pero que acaban siendo como todo el mundo.

Mendes nos muestra el primer encuentro y la relación posterior, como cada uno de ellos sufre la pérdida de sus deseos y como dejan de existir para convertirse en sombras de lo que fueron.

A través de las sólidas interpretaciones de Kate Winslet y Leo Di Caprio, la película dice cosas muy duras sobre las relaciones, sobre la convivencia, la sociedad y, en última instancia sobre nosotros mismos. ¿Quién no se ha sentido alguna vez como los personajes de la película? ¿Quién no ha sentido alguna vez la alegría por pensar en cambiar el mundo y la decepción por no tener valor para hacerlo?

Película de ritmo lento, característico de Mendes, exquisita fotografía, no me resulta redonda tal vez por ser en exceso teatral y por algún personaje excesivo, pero está fuera de duda que los valores de su texto y de sus actores hacen que sea una opción casi de obligada visión si uno no tiene miedo de mirarse un poco al espejo y descubrir que lo que ve no le gusta.

Y atención a la magnífica escena final, broche de oro y resumen perfecto de la película.

4 comentarios:

Isra dijo...

La vi este sábado y no me gustó.

Después de esto paso a explicar el porqué, (si puedo).

A ver, formalmente es una película bien rodada, la fotografía es exquisita, el tempo que usa Mendes es muy suyo, dando ritmo y quitándolo para beneficio de la historia, correcto.

El problema viene con el guión, de acuerdo con que puede ser una historia muy "real" en cuanto a sueños rotos o ilusiones que se truncan, pero creo que la película da la imagen de que si no res "especial" (como se dice varias veces en la película) no eres nadie. Si eres un tipo, común (tener un trabajo como el del personaje de Di Caprio en la pelicula no sé si es demasiado común, pero bueno) no te mereces ni el respeto de tu mujer.

A mi parecer es un retrato de una persona depresiva, quizá por sus ilusiones rotas, o por otros aspectos.

La obsesión de la mujer refleja una sociedad en la que la satisfacción personal está por encima del cariño a la familia o incluso el amor a sus hijos. Por eso me dejó un mal sabor de boca.

La escena final con el marido solo en el parque con los niños es significativa, igual que la escena con la que acaba el film con los dos abuelos y como él baja el volumen del "sonotone". A veces para llevar un matrimonio a buen término se ha de ceder y aislarse un poco, pero sin llegar a determinados grados de egoísmo casi enfermizo. Incluso con los graves problemas que tiene que soportar ese matrimonio (el hijo loco y tal...). No digo que ese matrimonio sea el ideal, ya que en la película se nos muestra como el símbolo de la presión social que empuja a los protas, pero el final me hizo gracia...

>Vaya tocho me ha salido... lo siento

Es mi opinión, y entiendo que no sea compartida por muchos.

Un saludo!

YakFace dijo...

esto...menudo spoiler que nos acabas de meter, ¿no? pensaba verla, pero ahora me da que ya no tiene mucha gracia :'(

Isra dijo...

Ups! lo siento YakFace...

he intentado no decir demasiado, pero quizás me he pasado... sorry

Chema dijo...

Matrimonio chungo ufffffff miedo me da ira verla pero es lo que tienen los matrimonios, etapas, etapas y etapas unas arriba y otras abajo, yo desde luego esta la tengo bien puesta la cruz porque con esos dos actores es imperdonable perdersela