domingo, 1 de febrero de 2009

LA DUDA


Hay películas que sin verlas uno adivina rápidamente lo que pueden ofrecer para bien o para mal. La Duda viene avalada por sus actores y una obra teatral de éxito, firmada por el mismo director de la versión cinematográfica.

Por lo tanto, una vez vista, no encontramos nada que nos sorprenda. La Duda es una historia de dudas evidentemente. La Duda que la actitud de un sacerdote hacia un chico negro despierta en una monja; la que sufre su superiora; la que tiene la madre del chico; y una última que tal vez sea la más inesperada.

La trama se mantiene con esa mínima intriga, saber si lo que dudan unos es cierto o no, pero también con una dialéctica entre la Iglesia tradicional y la moderna. Los protagonistas no dejan de ser ejemplos de una institución anclada en la tradición, en las formas, y una visión de la Iglesia más cercana al mundo, a la realidad de la gente de la calle. No por casualidad la película se sitúa un año después del asesinato de Kennedy, una época de cambios que sufrió un mazazo considerable. Habla también de intolerancia y de cotilleos, de lo fácil que es aumentar la llama de la desconfianza aún sin tener evidencia alguna.

Que duda cabe que el enfrentamiento entre la Streep y Seymour Hoffman es lo mejor de la función, interpretaciones de nivel que el espectador disfruta y espera con ganas. Pero para mi el gran descubrimiento de esta película tan correcta como olvidable es Amy Adams, demostrando que su inocencia en Encantada no era fruto de la casualidad. Ella lleva a cabo la interpretación más emotiva y realista.

4 comentarios:

rrey dijo...

Ya se lo dije yo, Amy Adams se merece el Oscar, ¡se lo advertí!

Chema dijo...

A simple vista me parece muy interesante la pelicula espero no equivorcame como con Aritmetica emocional.

Sr.Cine dijo...

Amy Adams.... qué bien!

Chema dijo...

Ya la he visto y efectivamente es una gran pelicula y sobre todo esta plagada de grandes interpretaciones, no es una pelicula que te deje indiferente por todo lo que te presenta pero si es cierto que se le nota cierto ramalazo teatrero. PORTENTOSOS LOS 4 PROTAGONISTAS (Ubsease la monja, la directora, el padre y la madre del chico). Merece la pena