domingo, 22 de febrero de 2009

Los Spirit Awards también premian a Pe



Penélope Cruz se llevó el triunfo en su categoría como actriz secundaria con Vicky Cristina Barcelona. Ya sólo queda el Oscar. En su discurso agradeció no sólo la ayuda del resto del reparto, sino que se definió como "una privilegiada". "He podido trabajar con Woody Allen, un auténtico símbolo del cine indie". Como el resto de los ganadores, usó su turno de palabra para reírse un poco y bromear con las enfermedades de Allen descubiertas en el rodaje. El trabajo del neoyorquino fue recompensado con el galardón al mejor guión.

Aunque la gran estrella fue Mickey Rourke, que ganó el galardón al mejor actor, derrotando entre otros a Javier Bardem. Rourke empezó nombrando a Eric Roberts, presente en la sala, que según él es el mejor intérprete que ha visto en su vida: "Si hay en esta sala un cineasta, que lo contrate ya". Después recordó a su perro recientemente fallecido y entró a continuación en una locura de charla y agradecimientos que le llevó más de cinco minutos en el escenario y que acabó con el micrófono roto y un "nos vemos mañana". Tom McCarthy, que se llevó a continuación el premio al mejor director con The visitor, confesó: "Debería acabarse aquí la gala, porque ¿qué decimos a continuación?".



La ganadora de la tarde fue El luchador (mejor película, protagonista y fotografía). Melissa Leo, concha de plata a la mejor actriz en el certamen de San Sebastián, fue la mejor intérprete con Frozen river y recordó, con bastante razón: "Esta película es la única de verdad que es indie esta tarde". En justa recompensa, su productora, Heather Rae, ganó el trofeo en su categoría. La francesa La clase obtuvo el premio a la mejor película extranjera y su director, Laurent Cantet, se puso nervioso en el escenario, hasta pedir perdón porque "esto no es lo que quería decir".

Otro que podría repetir en los Oscar es el cineasta James Marsh, que con Man on wire ganó en la selección al mejor documental. En cambio, James Franco, mejor secundario por Mi nombre es Harvey Milk -también mejor primer guión en los Spirit-, sólo irá de paseo al teatro Kodak.

Fuera, los fans gritaron tanto a la entrada como a la salida. Otra gran diferencia entre los Spirit y los Oscar es que los actores firman autógrafos a la entrada y a la salida. Penélope Cruz lo hizo, otros prefirieron pasar y algunas se volcaron con los aficionados, como Emily Page, que estuvo más de 15 minutos firmando. Es una gala más desenfadada -Alec Baldwin llegó conduciendo su propio automóvil, un Toyota híbrido- y, por tanto, con más gancho televisivo, con cineastas comiendo y jaleando a sus amigos. Veremos en unas horas si los Oscar llegan a esta altura.

2 comentarios:

Bori dijo...

Lo estareis viendo sin duda, pero mientras dan el discurso del Oscar al mejor diseño de vestuario aprovecho.

Penelope Cruz se ha llevado el Oscar

Un abrazo noctámbulos

Sr.Cine dijo...

Pues no lo vimos, no, que ya estamos mayores para trasnochar, ja, ja.