viernes, 2 de octubre de 2009

SITGES 09. DÍA 2: muérdeme pero flojito.

De las tres películas que un servidor ha visto/sufrido hoy (¡menudo día de playa hacía, amig@s!), dos de ellas tienen el tema del vampirirismo como base de sus tramas demostrando que el género de los chupasangres sigue muy vivo.

El director madrileño Gabe Ibáñez presentó un corto con éxito aquí en Sitges. Tanto gustó que le han invitado a presentar su primera película, Hierro, la historia de una madre que no se resigna a perder a su hijo de cinco años que desaparece de camino a unas vacaciones a la isla de Hierro.



La película destaca por sus cuidadas imágenes, la música, la fotografía de esos duros parajes de la isla, un protagonista más, por el buen hacer de Elena Anaya en un personaje que según ella "ve y no ve"(por cierto, ha llegado a Sitges muy delgada, pelo corto rubio y unos taconazos increíbles)...
Ya se, me diréis que esto solo se dice de las películas rollo, la verdad es que en parte es así. Mantiene bien el interés hasta cierto momento que deseas que pase algo de una vez y no pasa. Es una apuesta interesante que podía haber dado más de sí.

Desde que vi aquí en Sitges Old Boy, el director coreano Park Chan-wook (foto de abajo con la actriz protagonista) no ha acabado de convencerme con sus trabajos posteriores. Thirst se anuncia como una reinvención del cine de vampiros, algo discutible, por cierto, en el que el protagonista es un sacerdote que se convierte en vampiro al recibir sangre contaminada.


Este hombre se debate toda la peli entre la aceptación de su nueva identidad y su moral de hombre, de sacerdote. Chan-Wook se ha confesado amante de las pelis de vampiros pero también ha dicho que fue quitando los estereotipos del género hasta el punto que sus personajes no tienen colmillos (o eso entendí porque la rueda de prensa ha sido bastante confusa).



La verdad es que de nuevo no me ha sorprendido o inquietado. Sigue hay su talento para la puesta en escena que brilla especialmente en algunas secuencias, el humor peculiar, un romanticismo también particular pero la película no acaba yendo a ningún lado, parece que va dando tumbos. Una pena.

Que la Historia la cuentan los vencedores ya lo sabíamos y que estos no tienen que ser honorables también. O sea, detrás de una historia como la del conde Drácula y demás amiguetes vete a saber tú qué pasó realmente.



The Countess es una peli didáctica en este sentido. Narra la historia que se oculta detrás de un aterrador relato que bien podía llamarse "la condesa drácula necesita sangre de vírgenes". Se nos cuenta cómo esta mujer, por amor, poco más o menos que pierde la cabeza y le da por buscar métodos para estar joven y lozana un poco extremos.

No se qué pensaba Julie Delpy para realizar su quinta película como directora con este material, más allá de denunciar lo fácil que el poder masculino lo ha tenido para apartar a competidoras femeninas, llamándolas brujas o vampiras. La peli es correcta hasta hartarte pero a mi juicio le falta pasión y se me acaba haciendo aburrida.

2 comentarios:

rrey dijo...

Sabía que tenía algo pendiente que comentar por aquí pero no lo recordaba hasta hoy.

The Countess NO es la opera prima de Julie Delpy. Hace poco hizo "2 días en Paris" (esa peli que recordaba tanto a Antes del atardecer), y antes de esa hizo otra en 2002 "looking for jimmy", que fue su primer largo.

Sr.Cine dijo...

Es verdad! Rectifico entonces.