sábado, 3 de octubre de 2009

SITGES 09. Día 3: Todos a la cárcel


Escribo esto mientras en Sitges estalla la locura Crepúsculo. Me cuentan que había gente desde esta madrugada esperando a ver un tráiler de Luna Nueva y yo he visto como al llegar esta mañana bien temprano ya había una cola importante. Es un fenómeno, está claro, carnaza para los medios que tendrán que hablar de esto y no de las películas, que es lo que tendría que ser.

¿Os acordáis de Horizonte Final con Sam Neill y Larry Fishburne? Una de terror en el espacio, una nave, personajes que se vuelven tarumba... La dirigía Paul W.S. Anderson, que aquí produce. Pues más o menos esto es Pandorum. Un par de astronautas despiertan en una nave inmensa sin saber quienes son y qué hacen ahí. Pronto se dan cuenta que no están solos.



Más de lo mismo. El inicio es interesante e intrigante pero luego se vuelve el típico correcalles de siempre por los oscuros pasillos de la nave, ya visto en innumerables películas. Esta oscuridad y la manera confusa de filmar la acción hacen que a veces la pantalla parezca una maraña de formas. En fin, otra peli más intrascendente.

Daniel Monzón es asiduo al Festival. Este crítico reconvertido en director ha demostrado sobradamente su talento como cineasta, aunque sus historias a veces no estén a la altura.


Celda 211 es un filme sólido, perfecto ejemplo del cine carcelario adaptado a nuestras circunstancias. Un carcelero quiere visitar su lugar de trabajo antes de empezar con tan mala suerte que acaba envuelto en una revuelta y confundido con un preso.



La puesta en escena es extraordinaria y la historia funciona especialmente gracias al trabajo de Luís Tosar, una transformación magnífica como el cabecilla de la revuelta. La peli se me hace un poco larga pero tiene buenos momentos, se sigue con interés y sobre todo muestra unos medios a la altura de grandes producciones.

No hay comentarios: