jueves, 1 de octubre de 2009

SITGES 09. Día 1: ¡Grábalo todo!


Vuelvo a Sitges con el buen sabor de boca de la edición anterior en la que un puñado de títulos me sorprendieron gratamente (por cierto, la ganadora aún no se ha estrenado en España)
Repaso la programación que la organización han organizado para la prensa y tengo muy claro que: a) harían falta tres personas para cubrirlo todo b) no pienso pasarme todo el día metido en un cine, por más que sea el cómodo pero gélido Auditori del Meliá.

La primera peli a la que acudo, después de sortear obras varias en la bonita Vila de Sitges, con un tiempo espléndido, recoger la acreditación y cuestionarme qué han hecho con la cuota que paga la prensa por primera vez (la sala de prensa tiene menos ordenadores que el año pasado y ya no eran muchos), es la segunda parte de REC que, mira tú que originalidad, se llama REC 2. Es la peli que inaugura esta 42 edición del rebautizado Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya.


Me sorprendo de que al pase de esta mañana, de prensa y público, acude un montón de gente corriente cuando tenía entendido que hoy es laborable. Está claro que esta peli se convirtió en un fenómeno y hay ganas de segunda parte, y eso que se estrena mañana en toda España. Supongo que esta noche, en la sección de gala, no habrá un sitio vacío.

Confieso que REC no me impactó. No me creí nada de esa supuesta ilusión de realidad que sus directores nos querían vender, tampoco me pareció demasiado original y no me provocó miedo, más allá de una parte final que resulaba bastante tensa.

La segunda parte es más de lo mismo, menos original aún, da menos miedo y cansa. Me explicaré, antes señalando que el público se lo ha pasado pipa, como siempre en Sitges aplaudiendo de forma absurda decapitaciones y explosiones de sangre varias.

REC 2 se sitúa poco después de la primera parte, o sea es una continuación tal cual. Un equipo de GEO se adentra en el edificio con un científico para ver qué está pasando allí. Por supuesto, necesitarán un barco más grande, porque los cuatro pringaos que van poco van a durar.


Si en la primera todo se mostraba a través de una cámara, la del técnico que acompañaba la reportera, aquí se opta por mostrar diferentes cámaras y enseñarnos la misma acción desde diferentes personajes que se van involucrando en la trama. La historia nos desvela algunos misterios de la primera parte pero, la verdad, me saben a muy poco y muy típicos. El terror (que en Sitges ha producido risas) se basa más en golpes de efecto (zombis sangrientos arremetiendo contra la cámara, mucho griterío, momentos en los que se pierde el sonido...) que en auténtica tensión. Y la resolución tampoco es nada original.




Es posible que sus directores no pretendieran más que divertirse (con homenajes o copias a Aliens, El exorcista...) y divertir a sus fieles pero el espectador medio supongo que les pedirá más que esta película por momentos ridícula que, si se llamara El exorcismo de Brittany Hilton, por ejemplo, nos la cargaríamos en cinco minutos.


P.S: A esta hora, 20.54, ni uno solo de los periódicos importantes de este país ha colgado comentario alguno de la película, más allá de una noticia de la agencia EFE. ¿Para eso envían a gente allí? Yo quiero ser crítico a sueldo.

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