domingo, 21 de marzo de 2010

Star Wars in concert Madrid: La crónica

Que la saga de La Guerra de las Galaxias es capaz de unir a diversas generaciones era algo que imaginábamos, pero la certeza la tuve ayer al asistir a este espectáculo de imagen y sonido en torno a la música creada por John Williams para las aventuras espaciales de George Lucas.

Las puertas del Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid se abrían a las cinco de la tarde (la sesión no empezaba hasta las 6) pero mucho tiempo antes ya había una larga cola de asistentes frente a las puertas del recinto. Mientras viajaba en metro hasta allí ya pude comprobar que había venido público de toda España a ver el espectáculo. Por supuesto no faltaban los grupitos frikis ataviados como los personajes de la serie, unos con mejor fortuna que otros. Pero si algo me sorprendió antes de entrar es ver como había gente de todo tipo: padres, hijos e incluso abuelos. Mucha gente había aprovechado la ocasión para asistir en familia a esta selección de temas y escenas de todas las películas de la saga.



Una vez dentro, una pequeña por no decir mínima exposición de objetos y actores vestidos con mejor fortuna que algunos aficionados daba la bienvenida al público. Era tal el gentío que era prácticamente imposible ver algo entre tantas cabezas y cuerpos que se apretujaban para hacer una foto, vídeo o lo que fuera. Creo que hubiera sido mejor que esta exposición se hubiera situado en un sitio más amplio, o que se pudiera ver desde horas antes, para evitar estos tumultos incómodos.

Accedemos a la pista. Una serie de sillas de plástico nos reciben mientras vemos que el escenario se compone de una pantalla central y dos laterales. El público va acomodándose mientras por los altavoces resuenan los ruiditos de R2-D2 o el zumbido de los sables láser.



Poco a poco el Pabellón se llena, antes las butacas más baratas lógicamente. Los sacacuartos van mientras tanto vendiendo catálogos (cuatro hojas con foticos y textos) a 20 eurazos y bolígrafos con luz a lo sable láser a 10. Los padres sucumben a su pesar ante la insistencia de sus hijos, los frikis también, quien quiere un recuerdo tampoco se lo piensa.

Con puntualidad se apagan las luces y empieza el espectáculo. Aparece en el escenario Anthony Daniels, el actor que las pasó canutas dentro del traje de C3PO. Es acogido con una gran ovación mientras explica que nos van a contar, en esencia, la historia que desarrollan las 6 películas. Y comenzamos.


Un despliegue efectivo y espectacular de rayos láser acompaña las diferentes composiciones, imágenes relacionadas ilustran lo que escuchamos, algunos montajes son bastante acertados y alguno un poco flojillo. Y de forma muy clara se ve la diferencia entre las películas clásicas y las nuevas, no hay color; una selección musical en la que no faltan los temas más espectaculares (los temas de batallas, el Duel of the fates, las fanfarrias clásicas, la Marcha Imperial…) pero también están los más emotivos (el tema de Leia, el tema de amor de Padmé y Anakin, el de Yoda…)

Todo suena muy bien. La orquesta brilla tanto en unos como en otros temas y más de una vez uno nota un escalofrío ante la maestría de un señor llamado John Williams, ante su capacidad para crear todo tipo de temas que van desde la aventura hasta la emoción. El juego de luces e imágenes acompaña a que en más de un momento este espectáculo llegue al máximo. Mientras disfruto de ello veo a la gente atenta, grandes y pequeños, todos contagiados por la música. Solo lamento que no tengamos este montaje en más ciudades, en salas de concierto acorde a la categoría de la música.


Tras poco más de dos horas acaba el viaje, desde el Anakin niño a la esperanza que resurge en la galaxia tras derrotar al Imperio una vez destruida la segunda Estrella de la Muerte. La última imagen en pantalla: Williams y Lucas. Aplausos, ovaciones, preceden a un bis donde la orquesta retoma la Marcha Imperial para delirio del público, perfecto broche de oro a toda una experiencia. Anthony Daniels se despide: ¡Que la Fuerza os acompañe!

5 comentarios:

anele dijo...

Fantástico concierto.
Yo salí emocionada.

Coincido en lo de la exposición. Algo escueta, pero sobretodo, con demasiado poco tiempo para verla con tranquilidad, dada la cantidad de gente que se agolpaba delante de las vitrinas.

rrey dijo...

Argh, tenía que haber ido... no se por qué no me animé... será la primavera o algo. Espero tener ocasión de disfrutar de algo así en directo.

Felix dijo...

Pues para mí fue una desilusión brutal: resulta que después de gastarme 210 euros en tres entradas para verlo en el mejor sitio, al llegar vemos que estamos en la fila 3 pero en la esquina, con una grúa enorme delante y uno de los focos que iluminaba a la orquesta justo delante de la pantalla, en todo el centro. Del cabreo que me cogí no pude disfrutarlo, menuda decepción. Además, al estar tan delante no veíamos nada bien porque la orquesta estaba en el escenario elevado y nos tapaba la parte de abajo de la pantalla. Con deciros que me fui antes de que acabara...voy a ver cómo reclamar porque me siento estafado. Estos señores metieron más asientos de los que debían para sacar más pasta pero no es manera de tratar a los fans.

Andy dijo...

Fue genial, estuve esperando durante meses, y me encantó, se me pusieron los pelos de punta en varias ocasiones y me emocioné otras tantas, simplemente, fue genial, que pena que no lo pongan más veces, porque con gusto se vuelve a pagar por ver todo ese espectáculo de luz, y sobre todo la gran calidad de la orquesta.

Sr.Cine dijo...

Lo que dice Felix es realmente criticable. Yo me lo olía un poco, tan cerca, si la orquesta estaba elevada, dificultaba la visión. Podían haber puesto menos filas y se evitaban el problema.

Lo comentaremos en el programa.