martes, 20 de julio de 2010

TOY STORY 3

Cada nueva película de Pixar no hace sino confirmar el absoluto y rotundo dominio que esta compañía tiene sobre el resto de estudios de animación. Incluso en producciones que podríamos llamar menores como la saga Toy Story no solo no agotan la fórmula a base de reiteraciones vacías, van más allá profundizando en diversos aspectos que de nuevo conectan con la sensibilidad del público.

Toy Story 3 es el perfecto colofón a estas aventuras que primero nos deslumbraron por su técnica, nos contagiaron su pasión por la aventura, nos trasladaron a nuestra infancia donde con una caja y un muñeco nos montábamos historias fantásticas. Desde el primer Toy Story nos es más difícil dejar en un rincón a nuestros juguetes, desde aquella película nos preguntamos qué harán cuando no miramos. La segunda parte apuntó otros temas, como el dolor del juguete cuando su dueño ya no juega con él como antes, sin perder el espíritu aventurero o su defensa de valores como la amistad, el compañerismo…

La tercera parte se abre con un momento de incertidumbre. Andy se marcha a la universidad y deberá deshacerse de sus juguetes de toda la vida. Por una equivocación la gran mayoría van a parar a lo que parece una guardería idílica mientras Woody se prepara para viajar con Andy.

La aventura de nuevo tiene la fuerza de las anteriores entregas, con nuevos homenajes o guiños a clásicos del cine, la animación es deslumbrante, siguen teniendo un sentido del humor arrollador. Pero hay algo que de nuevo distingue a la película, a Pixar, sobre el resto. Están tan bien dibujados los personajes, se nos han hecho tan entrañables que sufrimos realmente con ellos durante sus peripecias. Los que lloraron con el inicio de Up o se emocionaron con Wall.E encontrarán en Toy Story 3 un momento destacado precioso y de gran emotividad.

Inevitablemente todos crecemos, nos vamos de casa, dejamos nuestros juguetes y con ellos una parte importante de nuestra vida, nuestra infancia, un mundo de imaginación, de juego que nunca deberíamos olvidar. Toy Story 3 tiene en algunas escenas un tono agridulce. Muestra ese momento desde el punto de vista de los juguetes, pero, y ahí está la grandeza, no solo desde sus ojos. Andy es en ese momento concreto, en el que sabe que no solo está dejando atrás sus juguetes de toda la vida, todos nosotros.

4 comentarios:

pep izquierdo dijo...

Tuve la oportunidad de verla el Domingo y me pareció un peliculón en toda regla...Pixar ha vuelto y no hace prisioneros...

Sr.Cine dijo...

Pixar es lo más grande.

matius dijo...

Yo pongo la cereza de la discordia, en realidad me parece que después de la floja y "a momentos" aburrida CARS, ésta es por mucho la segunda peor -quise decir floja- cinta de PIXAR.

En principio la cinta no está mal, pero es un mezcla indiscriminadas de las tramas de la primera y segunda entrega -y si no se lo aguanto a Sherk 4, menos a TS3- tanto así que termina igual a la segunda parte, donde el Apestoso Pete es adoptado por "una artista" y Lotso termina adoptado por un "creativo" recolector de basura y los juguetes de un pasado traumático, dan otra oportunidad a los niños.

En una hipotética cuarta parte, Me pregunto si Andy volvería con sus juguetes de preescolar, y terminemos viendo los problemas que tiene por separarse del jodido vaquerito en su casamiento, para que al final regresemos a los mismo.

O tal vez mejor, en la edad del asilo, ahí tal vez sea la definitiva.

Sobre los guiño y homenajes a El gran Escape y el estudio Ghibli, no sé, es algo que esperaría de Dreamworks, no de Pixar que es más autocontenida.

Me hubiese gustado que desarrollaran la anunciada idea de 2008 y que se hubiesen ido a Japón en vez de la poco verosímil historia de un Adulto que se va a la Universidad y no puede dejar a su Vaquerito de Preescolar.

Sr. Cine se está ablandando con la edad xD. Esto es un truñazo, truño, truño como usted dice.

Broma, broma, saludotes desde México.

AFMAGA dijo...

Es la mejor película que he visto este año, posiblemente sea la mejor que he visto desde UP, lo cual dice muchisimo de Pixar