miércoles, 25 de agosto de 2010

LOS MERCENARIOS

Vive el cine americano instalado en una nostalgia que empieza a ser preocupante, que les lleva a mirar hacia los 80 como si fueran la panacea, la solución a la crisis de ideas de guionistas y productores. Lo que ocurre es que en aquellos años, como en cualquier época, no todo era bueno y a menudo parece que se olvida cuando se cree que por el hecho de recuperar aquellas historias ya se tiene el triunfo.

Aunque a nivel económico es indiscutible el buen ojo de la apuesta, Los Mercenarios puede verse como una ocasión fallida de recuperar el buen cine de acción de los 80 o los 90. Se hicieron muchas películas de acción, tal vez demasiadas, muchas de ellas carne de la floreciente industria del vídeo doméstico y que poblaban las estanterías de muchos vídeo clubes convertidos casi en museo de los horrores. Mucho cine de acción malo, con pocos medios, estrellas de medio pelo, suplían con barbarie y casquería su falta de presupuesto.

Viendo Los Mercenarios me parece estar asistiendo a lo mismo. El inicio de la peli es una declaración de intenciones con un despanzurramiento de uno de los malos que no viene a cuento. Más adelante asistimos a más exhibiciones de fuerza bruta y sangre por doquier pero, repito, no me parece un valor en sí mismo si la película no ofrece algo más. Stallone juega al tópico de los héroes cansados que vivieron tiempos mejores, que aún tienen una cierta ética, bla bla bla. Nos conocemos la historia. Pero por el otro sospecho que se cree un buen director y por eso no ha optado por la postura inteligente de fichar a uno de los buenos directores de los 80. Las escenas de acción de Los Mercenarios merecen ir a la antología de las peores que uno ha visto, todo un ejemplo de cómo no rodar acción, de ofrecer imágenes confusas y de una fealdad extrema.

Lo que salva un poco la propuesta son curiosamente los momentos donde la acción brilla por su ausencia: un monólogo de Mickey Rourke, alguna broma autorreferencial, la aparición de Bruce Willis, la inexpresividad que casi es entrañable de Sly… En fin, poquilla cosa para una peli que debería haberse hecho cuando los héroes de acción estaban en plena forma y tenía a directores con talento a su servicio.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

"Vive el cine americano instalado en una nostalgia que empieza a ser preocupante, que les lleva a mirar hacia los 80 como si fueran la panacea, la solución a la crisis de ideas de guionistas y productores"
Realmente creo que lo preocupante es que con esta mirada hacia atrás en busca de la gallina de los golden eggs...SI han encontrado la panacea.
Me voy a atrever a aseverar sin ningún tipo de dato,que los beneficios de esta...cosa,son netamente superiores a obras con una calidad netamente superior,digamos Origen,por ejemplo...
Al igual que la tv está trufada de la bazofia rosa "porque es lo que el público pide",¿es el cine de hoy en dia como tal es,porque es así como lo pedimos?...Mmmmmmmm.
Un saludo para su enorme blog y su excelso podcast.

Sr.Cine dijo...

Está claro que el éxito económico es total y también es verdad que la taquilla tampoco tiene que ir pareja con la calidad.

Gracias por el comentario!

Josemi dijo...

Lo de los heroes cansados solo lo sabia hacer Peckinpah.

La cartelera esta realmente floja, me temo que las alternativas tampoco son muy buenas.