viernes, 8 de octubre de 2010

SITGES 2010 :: Día 2- Sangre no tan fácil


Segunda jornada en Sitges después de que ayer se pasearan por la alfombra roja los componentes del equipo de Los ojos de Julia, la peli de inauguración.

Ayer por la noche también se entregaron premios: Màquina del Temps a Tom Savini y Maria Honorífica a Josep Maixenchs.


Savini es un actor, director, técnico en efectos especiales de maquillaje y especialista. En su filmografía encontramos títulos de la categoría de Deranged (1974), de Jeff Gillen & Alan Ormsby, Zombi (1978), de George A. Romero, Viernes 13 (1980), de Sean S. Cunningham, Maniac (1980), de William Lustig, Solos en la oscuridad (1982), de Jack Sholder, Killing Zoe (1993), de Roger Avary, y Ted Bundy (2002), de Matthew Bright.


Josep Maixenchs i Agustí es Licenciado en Historia del Arte, Diplomado en Estética e Historia de la Cinematografía y Diplomado en Semiología de la Imagen Audiovisual. Maixenchs dirige desde hace más de diez años la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña (ESCAC), donde se dedica a la enseñanza de cine y su difusión, tanto desde su actividad docente, como participando en festivales.

Vamos con las películas que un servidor ha visto en el día de hoy. Al veterano director Zhang Yimou le ha dado por reversionar la peli de los Coen Sangre fácil, que he visto pero no recuerdo mucho así que no os aburriré comentando si es fiel o no a aquella historia.

A woman, a gun and a noddle shop es un ejemplo de como los grandes directores a veces también fallan. La película empieza bien, sorprende el colorido de sus escenarios y los personajes, la ausencia de música... pero lamentablemente a los 30 minutos la cosa se convierte en un aburrimiento casi mortal. Dura hora y media pero se hace eterna, la historia deja de interesar y no hace más que repetirse. En cuanto al sentido del humor, en fin, con todo respeto, solo para occidentales.



Afortunadamente la otra peli está bastante mejor: Confessions. Se trata de una película japonesa de un director desconocido (famoso en Japón por sus comedias curiosamente) que ha sorprendido por su tensión y por su contundente realización.

Impasible ante una clase en la que reina el desinterés y el desorden, una profesora inicia un largo monólogo que culmina con una aplastante revelación: el accidente que acabó con la vida de su hija no fue tal, sino un asesinato perpetrado por dos de sus alumnos.

La peli es magnífica, de impecable e implacable construcción a partir de las diversas confesiones de los distintos personajes. Desde el minuto uno te agarra y no pierde el interés hasta llegar a un final explosivo y rotundo. Muy trabajada a nivel visual y sonoro cuenta además con un reparto eficaz y revela a un director a tener en cuenta.



No hay comentarios: