domingo, 10 de octubre de 2010

SITGES 2010 :: Día 4- Nunca hables con extraños

Antes de contaros qué he visto en esta lluviosa mañana, recordamos algunas noticias de ayer. Por ejemplo otro premio más que otorga el festival, en este caso la María Honorífica a Caroline Munro. ¿La conocéis? Yo tampoco.

Se trata de una actriz inglesa, nacida el 16 de enero de 1949 en Windsor, Berkshire, iba para pintora pero se convirtió en una cotizada modelo publicitaria cuando en 1966 ganó el concurso “Rostro del Año” del The Evening News. Tras debutar como intérprete en el western cómico Talento por amor (1969), de Richard Quine, su relación con el cine se entronca, principalmente, con el cine fantástico. Contratada por Hammer Films, aparece en Drácula 73(1972), de Alan Gibson y Captain Kronos–Vampire Hunter (1974), de Brian Clemens, y a raíz de su notable interpretación en esta última, protagoniza junto a John-Philliph Law El viaje fantástico de Sinbad (1974), de Brian Clemens. Su salto definitivo a la fama tiene lugar cuando se convierte en “chica Bond” en La espía que me amó (1977), de Lewis Gilbert. Otros títulos destacados donde ha participado son El abominable Dr. Phibes (1971), de Robert Fuest, Maniac (1980), de William Lustig y El aullido del diablo (1987), de Paul Naschy / Jacinto Molina.


CAROLINE MUNRO. Premi Maria Honorífica from Sitges Film Festival on Vimeo.

Esta mañana se esperaba con ganas The Ward la nueva película de John Carpenter, el mítico director de películas como La Noche de Halloween. La verdad es que ha llovido mucho desde aquellas películas que le hicieron famoso y Carpenter es hoy una sombra de lo que fue. El festival parece que se complace en humillar su fama programando una película que si firmara cualquier director sin nombre sería objeto de un sonoro abucheo (en su lugar ha habido algún aplauso tras el pase, increíble, esto es Sitges).


Desde la lamentable Fantasmas de Marte no rodaba un largo Carpenter. Nos trae ahora la historia de una chica encerrada en un hospital mental que se enfrenta a una especie de fantasma que está acabando con el resto de reclusas y que ahora va a por ella misma. Sustos fáciles, efectos de baratillo, música cansina, y supuestas sorpresas de guión cogidas por los pelos conforman esta película olvidable completamente. Aquello de quien tuvo retuvo no parece cumplirse aquí, no hay destello alguno de genialidad.

Hemos visto después Secuestrados, una peli española rodada solo con planos secuencia y que enfrenta a una familia que acaba de mudarse a las afueras con un trío de violentos secuestradores. La película no está mal, tiene cierta tensión pero tampoco depara novedad alguna a un tema muy visto. Si acaso sí que debe reconocerse coherencia en su desenlace y pericia en la parte técnica. Por cierto, como el público de este festival es, digamos, peculiar, se han aplaudido a rabiar las escenas más sangrientas aunque no hagan puñetera gracia.



Para esta tarde-noche tenemos otro premio, en este caso a Mick Garris. ¿Tampoco sabéis quién es? Pues director de maravillas como Critters 2, Psicosis IV y un buen número de capítulos de series de TV.

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