domingo, 7 de noviembre de 2010

CAZA A LA ESPÍA

Películas de espías hay muchas, desde las que van más por la acción hasta las que muestran el trabaho cotidiano de los espías un poco al modo de las novelas de John Le Carré. En el caso de Caza a la espía el hecho de tratarse de un guón basado en dos libros y a su vez en un hecho real seguramente ha limitado a sus realizadores a la hora de poner en imágenes esta historia.

No se trata de una cinta de acción a lo Bourne, por mucho que en algún momento su director nos quiera premiar con un poquito de movimiento. Es más bien una de esas películas que nos descubren la gran mentira que se esconde tras las guerras interesadas y más en concreto las que llevaron a la guerra de Irak. El caso produce vergüenza si no fuera por las dramáticas consecuencias que trajo la invasión estadounidense. Ver en pantalla como la administración Bush deja a un lado las opiniones de los expertos para seguir con su plan y como luego no titubean en poner en peligro a una espía para destruir a su marido produce espanto.

Pero, más allá de estas reflexiones, de lo que muestra la peli que más o menos ya imaginábamos, del innegable talento de unos contenidos Naomi Watts y Sean Penn, de esa espía que al mismo tiempo es madre, la película carece de tensión y fuerza. Se deja ver pero no dejará ni mucho menos una huella imborrable en nuestro recuerdo.

No hay comentarios: