viernes, 24 de diciembre de 2010

EL DISCURSO DEL REY

Esta es una de esas películas que se perfilan como triunfadora en los diversos premios que la industria y la crítica de cine conceden y, después de verla, uno no sabe bien por qué.

Estamos de acuerdo en que es el prototipo de la película británica por excelencia: ambientación cuidada, diálogos más o menos ingeniosos y protagonistas en estado de gracia con papeles agradecidos. La película resulta más que correcta pero a mi la peripecia de este rey tartamudo no me llega, me interesa relativamente y me aburre un poco lo repetitivo de la historia.

Colin Firth encarna al rey Jorge, un hombre poco menos que forzado a convertirse en monarca después de que su hermano abdique, que se ve obligado a estar a la altura de lo que se espera de él en un momento difícil para el país y el mundo y, al mismo tiempo, debe luchar contra su tartamudez que le impide pronunciar discursos memorables. Geoffrey Rush es el logopeda australiano que ayuda al rey al tiempo que le descubre un poco el mundo real alejado de la Corte.

Los dos actores hacen un muy buen trabajo, tampoco puede negarse, pero la historia los pone a veces en escenas ridículas, otras dramáticas, y algunas quedan un poco forzadas, como forzados son algunos de los encuadres de la película que, por otro lado, no se desprende de la sensación de estar viendo una TV movie de lujo.

1 comentario:

aupa señor cine! dijo...

jo,creia que estabas hablando del discurso del rey de esta noche.
todo cuadraba.
triunfadora de premios pero que no convence,ambientacion cuidadada ,dialogos ingeniosos...una tv movie de lujo!
luego voy y veo que han estrenado una peli llamada asi.
XD