sábado, 8 de octubre de 2011

SITGES 2011: DÍA 3. Nos miran

En esta jornada el Festival de Sitges recibe a uno de sus hijos pródigos, el director Jaume Balagueró, que ha presentado casi todas sus películas en el festival. Balagueró abandona el terreno del terror más sobrenatural pero no deja de lado el género, en este caso se aproxima a un terror más cercano y por ello más inquietante. Además de como una peli de género podría verse como un drama sobre la soledad en las grandes ciudades.

MIENTRAS DUERMES es más un drama que una película de género, avisemos ya. No busquéis sustos fáciles o apariciones fantasmales, la película es la historia de un personaje incapaz de ser feliz y que busca contagiar al resto de los que les rodean de su infelicidad. Podría ser un típico malo de cómic, ese personaje gris que no puede aguantar la luz que le rodea, en este caso en la figura de una vecina del bloque en el que trabaja como portero. El protagonista es casi un ser invisible para los inquilinos pero él tiene mucho cuidado en controlar todos sus movimientos.



La película se construye a partir de la relación del protagonista con el resto de inquilinos y especialmente con la vecina que se convierte en objeto de su obsesión. Como solía pasar en algunos títulos famosos del género de vecinos/amigos/parientes acosadores, poco a poco le irá haciendo la vida imposible sin que ella se de cuenta hasta que la tragedia será inevitable. Balagueró se muestra como un cineasta muy serio, muy sobrio, al servicio del guión y de la gran interpretación de Luis Tosar, de nuevo descomunal y muy convincente en su papel, bien acompañado de Marta Etura. La película funciona mejor cuando menos es más, y es un poco más torpe en algunas escenas dentro de la casa un poco increíbles. Mención especial a la conversación que Tosar mantiene con una de las vecinas, una mujer mayor a la que trata con una frialdad escalofriante.

También hemos visto hoy JANE EYRE, una nueva versión de la obra de Charlotte Brontë que no sabemos bien qué pinta en un festival de cine fantástico. Es como si Hamlet, porque tiene un fantasma, participara en este festival. El caso es que la versión es pulcra, aplicada, ligeramente aburrida en su parte inicial y que gana, y de qué manera, en cuanto aparece Michael Fassbender. Lo mejor acaba siendo la relación que establece este actor con la protagonista Mia Wasikowska y la parte final de la película que resulta más emocionante.

No hay comentarios: