lunes, 20 de febrero de 2012

NO HABRÁ PAZ PARA LOS MALVADOS triunfa en los Goya


Enrique Urbizu se levantará hoy feliz. El director vasco y su película No habrá paz para los malvados se han llevado 6 premios en la gala de los Goya, entre ellos los más importantes: guión original, actor, director y película. En el lado contrario se situará Pedro Almodóvar ya que La piel que habito solo se ha llevado cuatro premios, entre ellos el de mejor actriz para Elena Anaya, justo reconocimiento a una actriz que ya ha demostrado con creces su valía y que en la peli del manchego hace uno de sus papeles más arriesgados.


A Coronado le ha costado 20 años llegar a ser ganador. Su trabajo en la película de Urbizu, el inspector Santos Trinidad, es una de aquellas composiciones que no se olvidan. Como tampoco se olvida el trabajo de María León en La voz dormida, favorita desde hace tiempo y finalmente ganadora del Goya como mejor actriz revelación. Jan Cornet se llevó el Goya al mejor actor revelación por su trabajo en La piel dormida, otro de los personajes al límite de la película de Almodóvar.


Lluís Homar estaba nominado por primera vez, a pesar de ser un actor ya veterano en teatro y cine y se llevó el premio al mejor actor de reparto por Eva, otra de las triunfadoras de la noche. La película de ciencia-ficción se llevó también premio para su director, Kike Maíllo, el de mejor director novel. Suyo fue uno de los mejores discursos de la noche en el que, entre otras cosas, reconoció el trabajo de Claudia Vega, la niña protagonista.
Otra veterana, Ana Wagener, se llevó el premio de mejor actriz de reparto por su trabajo en La voz dormida.


Si Eva puede considerarse una de las triunfadoras, Arrugas no tiene menos mérito. Se llevó los dos premios a los que optaba, mejor película de animación y mejor guión adaptado, galardón que por primera vez se lleva una película de animación. Blackthorn, otra de las favoritas, se conformó con la mayoría de premios técnicos.

The Artist y Un cuento chino se llevaron los premios a mejor película europea y mejor película iberoamericana, este último premio leído curiosamente por su protagonista Ricardo Darín.


En cuanto a la gala, más allá de lo emotivo de la aparición de una felizmente recuperada Silvia Abascal, de la reivindicación de la figura de Baltasar Garzón a propósito del premio al mejor documental para Escuchando al juez Garzón de Isabel Coixet, se recordará por ser una ceremonia sin gracia. Eva Hache no supo estar a la altura, o sus guionistas no estuvieron afortunados, o tal vez es que su humor no da para más. Santiago Segura, con su mordaz y divertida aparición demostró que no es tan difícil hacerlo bien. Por último, comentar que la gala se hace larga es un tópico pero es real. Tres interminables horas para como siempre acabar corriendo con los premios importantes. ¿Es necesario el discurso a tres de los responsables de la Academia?¿Por qué esos números musicales cutres? ¿Tenemos los Goya que nos merecemos?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues creo firmemente que tenemos una ceremonia al nivel que esta el cine español... penosa.

No obstante y por no ser del todo "malvado" he de decir que si el cine español sigue la senda de "Eva" y "No habra paz para los malvados" el enfermo puede recuperarse.

Lo siento mucho pero yo estoy harto de ver peliculas de la guerra civil o dramones insufribles.

Tenemos buenos artistas y nuevos directores con ganas de hacer cine americano en España, vamos a utilizarlos o si no nos quedaremos estancados en el cine de hace 30 años.

Por ultimo, "+ cine y -politica"

e. dijo...

Muy fan de Maíllo y de la guapísima y elegante Elena Anaya. Y muy a favor de no premiar a Almodóvar, que parece de un cansino insoportable!

Josemi dijo...

Los Goya son la fiesta del lobby del cine. A ellos lo que les interesa son los discursos y la politica. El tema de las peliculas (que supongo que llamaran despectivamente "el producto") pues les interesa mas bien poco.