domingo, 7 de octubre de 2012

SITGES 2012: Día 4. La tormenta perfecta



En un futuro no tan lejano los robots se ocuparán de nosotros de forma más eficiente que los humanos. De hecho hoy en día las aplicaciones de todo tipo de artefactos creados por el hombre para servirnos de ayuda son numerosas. Como la fábrica que construía a los humanos estos robots podrán a llegar ser incluso más humanos que los humanos. O al menos darán el pego.

Robot & Frank enfrenta a un abuelete con pérdidas de memoria con un robot que su hijo le compra para que le ayude. Se da la circunstancia que este hombre era en sus años mozos un experto ladrón de joyas. Como sea que la cabra siempre tira al monte la llegada de su robótico compañero será un aliciente para que se ponga de nuevo en marcha.

Si en lugar de un robot ponemos a cualquier otro personaje muy diferente del protagonista tendríamos la misma película, ya sabéis, nos llevamos mal pero en el fondo nos necesitamos. La película cuanta la historia de manera bastante sobria, sin caer en un exceso de sentimentalismo, con sentido del humor. Cuenta en su reparto con Susan Sarandon, Liv Tyler y James Marsden pero es el protagonista, un estupendo Frank Langella quien justamente debe llevarse todos los aplausos.


Aplausos de emoción, aplausos de admiración, aplausos de respeto se han escuchado al acabar la primera proyección de Lo Imposible. Los aplausos seguro que se repiten en la gala de esta noche y cuando la película se estrene en todo el país este jueves.

J.A. Bayona es un tipo listo e inteligente, ha visto mucho cine, le gusta, se le nota. Habla de él con pasión y defiende este proyecto con coraje. Años después de haber escuchado la terrible historia de los protagonistas reales, esa familia que se ve metida en la pesadilla de un tsunami, Bayona ha presentado su trabajo. Lo Imposible es una experiencia por lo que cuenta, lleno de verdad, y por cómo lo cuenta.


Destacar la espectacularidad increíble de la ola gigante arrasando todo a su paso es lo fácil, pero no es justo no hacerlo. Pero lo verdaderamente grande de esta peli es cómo el director ha sabido extraer el máximo de sus actores y conseguir que, pequeñas escenas, gestos, un llanto, una mirada, tengan una fuerza extraordinaria. Creo que han quedado pocos ojos secos en Sitges hoy, confieso que en tres ocasiones a un servidor se le ha puesto un nudo en la garganta.

Lo imposible es un viaje al horror, un viaje del que cada cual debe extraer sus enseñanzas, pero lo que es seguro es que es una de las grandes películas del año y que sería injusto que ni Naomi Watts ni Tom Holland se lleven el Oscar a casa.



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