lunes, 18 de febrero de 2013

BLANCANIEVES arrasa en los Goya



Tres horas y cuarto de gala se hacen difícilmente soportables, sea una entrega de premios americana o los premios Goya. Desde hace tiempo que algunos venimos cuestionando si este tipo de eventos deben ser un espectáculo televisivo, o al menos intentarlo, o ser simplemente una sucesión de premios sin tiempo para parlamentos de los premiados.  La elección de uno u otro presentador solo cambia un poco el marco general, aunque en el caso de Eva Hache uno dude a cada minuto de su supuesta comicidad.

El caso es que en una gala de este tipo, a esas horas dela madrugada, tanto da que premien a uno u otro, que se equivoquen al leer a uno de los ganadores, que Televisión Española pase de enfocar al ministro Wert cada vez que alguien lanza sus puyas contra el gobierno, lo que uno quiere es que pase rápido. Afortunadamente de tanto en tanto algún fogonazo de genio nos despierta del sopor: una sentida alusión los recortes sanitarios en boca de Candela Peña, el recuerdo de Maribel Verdú a las víctimas de un sistema canalla, la alusión a la tragedia del Sahara por parte de Javier Bardem, los chicos de Muchachada Nui y su humor absurdo, la presencia imponente de actores como la copa de un pino como Pepe Sacristán o Concha Velasco…

Detalles que destacan en una gala en la que la Academia del Cine se muestra renovadora, abierta a otro tipo de cine curiosamente mientras mantiene momentos caducos como el discurso del presidente o los chistes de parvulario de la presentadora por no hablar de los momentos musicales o los montajes con poca gracia, ¿dónde estás Billy Crystal?

Renovación porque los académicos premian el arrojo y la valentía de Blancanieves de Pablo Berger, una locura magnífica, que se lleva diez premios, solo superada en la Historia de los Goya por Mar adentro (14) y ¡Ay, Carmela! (13) Blancanieves se lleva el premio a la mejor película, guión original, música, mejor canción original, mejor actriz (Maribel Verdú), mejor actriz revelación (Macarena García), fotografía, dirección artística, vestuario, y maquillaje y peluquería. La alegría de su director era total por lo que supone de fin de viaje pero también porque se premiaba a mucha de la buena gente que ha trabajado en la película.

La Academia también ha premiado el arrollador tsunami de Lo Imposible con premios técnicos (dirección de producción, montaje, sonido, efectos especiales) y también ha galardonado a su director, un emocionado Juan Antonio Bayona tan grande que fue capaz de entregar el premio a la auténtica inspiradora de la historia, María Belón.  Resulta complicado que muchos aún sostengan que el triunfo de esta película es solo marketing y no el sentimiento que todos sus creadores han puesto en ella. Lástima que el trabajo de su reparto no haya sido reconocido.

Las aventuras de Tadeo Jones es otro de esos ejemplos de renovación. El éxito económico de la película se une al triunfo en los premios: mejor director novel, guión adaptado y mejor película de animación.

Grupo 7 se ha quedado con dos premios importantes, para el actor revelación Joaquín Núñez, y mejor actor de reparto para Julián Villagrán, papeles ideales para los premios, gustan a los académicos siempre. Como la gran Candela Peña, que siempre está bien, y en Una pistola en cada mano lo demuestra con creces. Suyo es el Goya a la mejor actriz de reparto y el mejor discurso de la noche.

Queda por destacar que por fin José Sacristán se llevó un Goya por El muerto y ser feliz, cine arriesgado para brindar al actor otro de sus papeles de altura. Un lujo verle sobre el escenario o en la pantalla, como a Concha Velasco, artistas que hacen bueno aquello de la grandeza de los cómicos de toda la vida.

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