viernes, 11 de octubre de 2013

SITGES 2013. DÍA UNO: Tócala otra vez, Sam

El Festival de Sitges continúa apostando por el producto nacional para inaugurar el certamen. Una lástima que cada vez más las películas dejan bastante que desear. Este año es el turno de Grand Piano de Eugenio Mira, película que acabamos de ver en el Auditori y que cuenta con Elijah Wood como principal protagonista.

Han habido aplausos al final de la proyección, no se si de cortesía o porque realmente al público y la prensa les ha gustado la película. A un servidor le parece una propuesta tan disparatada que me hace desconectar desde el mismo momento en el que empìezo a ver en pantalla despropósito tras despropósito. La historia de este pianista obligado a tocar una pieza imposible bajo chantaje no funciona en ningún momento a causa de un argumento increíble y unos actores que no funcionan. Solo Elijah Wood está correcto, el resto del reparto es olvidable.

Algún destello ocasional de interés no me es suficiente y la sensación que me llevo de este Grand Piano es que la historia se ha alargado en exceso sin tener en cuenta su coherencia. Una lástima porque ya vimos que casi con los mismos elementos Joel Schumacher, por ejemplo, hizo una película bastante mejor en Última llamada.


Si la inauguración es, a mi juicio, un fiasco, Upstream Color, de Shane Carruth, es un bodrio de cuidado. El director de Primer ha conseguido hacer una película que se entiende aún menos. La historia es un delirio ininteligible, como si en una visita a España al director le hubiera sentado mal el jamoncito y hubiera tenido una pesadilla que se ha convertido en película. Cerdos y personas se mezclan en este disparate que no tiene sentido y que cansa al espectador que no ve la hora de llegar al final. Dura poco más de hora y media y parece que no se acaba nunca.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues Upstream Color a mí me gustó(y bastante además). Y al acabarla de ver tuve la sensación de haber entendido mucho mas que al salir del cine tras ver Primer..