viernes, 25 de octubre de 2013

UNA CUESTIÓN DE TIEMPO

Una cuestión de tiempo bien podría ser un compendio de las buenas artes de Richard Curtis como director y guionista. Los personajes de la película, el tono, las situaciones, son reconocibles para cualquiera que haya visto películas como Notting Hill, Cuatro bodas y un funeral o Love Actually. Curtis dice que Una cuestión de tiempo es su película más personal pero creo que tal vez es su película con la que más gente puede empatizar.

La historia de esa familia en la que los hombres son capaces de viajar en el tiempo ofrece el marco perfecto para el buen rollo del cine de Curtis, dando lugar a escenas divertidas y con un puntito de melancolía. Pero es en la relación entre el padre (magnífico Bill Nighy) y el hijo donde el cineasta y guionista consigue vencer al más reticente y hace que una lagrimita aflore en sus ojos sin que nos demos cuenta. Un estupendo reparto, unos personajes que con un par de pinceladas se nos hacen simpáticos y Curtis se mete al público en el bolsillo.

Magnífica película, de esas que uno disfruta desde el principio y que tan bien llevan eso de ser una película bonita, Una cuestión de tiempo en el fondo no hace más que apostar por el carpe diem y señalar que las cosas importantes de la vida a veces están tan al alcance de la mano que pasan desapercibidas.

No hay comentarios: