domingo, 26 de mayo de 2013

DEAD MAN DOWN (La venganza del hombre muerto)


Niels Arden Oplev, el director de Los hombres que no amaban a las mujeres vuelve a reunirse con Noomi Rapace en un thriller que recupera los mejores elementos del género en una película recomendable. El argumento nos muestra a dos personajes marcados de una u otra manera por la venganza y por unas vidas que les ahogan. El encuentro casual que tienen supone un poco de aire en su existencia pero como en los buenos thrillers no estamos ante una relación al uso y hasta el desenlace deberán pasar por un montón de cosas.

Decir que el argumento de la película es tópico sería reducirlo demasiado. Hay alguna que otra sorpresa que se agradece pero el hecho de que los elementos que maneja nos suenen de otros títulos no quita a mi juicio interés a la película. De hecho, a pesar del ritmo pausado que adopta el director, la película mantiene el interés durante las dos horas en gran parte gracias a un guión bien construido y a unos personajes que funcionan. El trabajo de los dos protagonistas es destacable así como el de los secundarios.


sábado, 25 de mayo de 2013

EL OCTAVO PASAJERO- Programa 554


Colin Farrell, Noomi Rapace, Frank Langella, un roboto muy apañado e Ingrid Rubio son los protagonistas de los estrenos de la semana: Dead Man Down, Un amigo para Frank y La Estrella. Además os hablamos de la serie Utopia que esta semana ha estrenado en España Canal Plus, tenemos las tres pis-tas y un tema de la banda sonora de El Gran Gatsby: Back to black, versión Beyoncé y André 3000.


martes, 21 de mayo de 2013

EL IMPOSTOR


Hace poco y a propósito de Searching for Sugar Man destacaba cómo un documental se hacía más interesante al adoptar la forma de una película de ficción. En El Impostor esto está llevado a las últimas consecuencias, para bien o para mal, y el resultado es excelente. Como en Sugar Man además nos descubre una historia que si no fuera cierta nos parecería increíble.

El Impostor es la historia de una familia que pierde a uno de sus hijos y de un tipo que decide convertirse en ese hijo perdido. Durante todo el documental se nos van alternando las dos historias pero de una manera tan bien llevada e inteligentemente montada que va creando en el espectador una sucesión de emociones que van de la emoción a una tensión casi insoportable. La parte final de la película, con alguna que otra sorpresa, me parece más intrigante y tensa que cualquier thriller que he visto en los últimos tiempos.


EL GRAN GATSBY



Ni en su película más controlada, Australia, Baz Luhrmann no fue capaz de renunciar a sus señas de identidad. Por lo tanto en El Gran Gatsby, donde se le presenta un terreno propicio para mostrar su talento visual, el estilo Luhrmann casi engulle el resto de la historia.

Con este director ocurre como con tantos otros. Tiene una personalidad tan acusada que difícilmente el no afín disfrutará de alguna de sus películas. Por el contrario el espectador más fan estará buscando constantemente ese toque Luhrmann y se sentirá decepcionado si no lo ve. Un servidor podría estar en el grupo de los fans, aplaudo tanto Romeo + Julieta como la no superada Moulin Rouge! E incluso me gusta Australia, denostada por casi todos. Con El Gran Gatsby me ocurre que me cuesta entrar en la peli. Como en todas el ritmo de inicio es arrollador y cuesta centrarse en la historia. Las fiestas son espectaculares y en manos del director se convierten en algo desmesurado. Poco a poco la peli me va ganando, me va interesando y a partir de la excepcional aparición de DiCaprio la película crece y me convence.

Pero poco a poco y, curiosamente, cuando Luhrmann va calmando su desmesura, la peli va perdiendo fuelle y se me hace demasiado larga. De todas formas sigue siendo una película interesante y atractiva que saca provecho de un reparto desigual en el que brilla con luz propia un actor como Leonardo DiCaprio que algún día obtendrá el reconocimiento que merece.


domingo, 19 de mayo de 2013

EL OCTAVO PASAJERO- Programa 553


Esta semana recuperamos a Sandra Eche para el programa y nos ocupamos de El Gran Gatsby y la trayectoria de Leonardo DiCaprio. Además hablamos de otras películas: Marea Letal y Fast and Furious 6. Recordamos al gran Constantino Romero y no faltan las pis-tas.


domingo, 12 de mayo de 2013

Ha muerto Constantino Romero


Constantino Romero era natural de Albacete. Inició su carrera profesional en Radio Barcelona. Además de la radio, triunfó en televisión con formatos como El tiempo es oro o La Parodia Nacional. Actor de doblaje, es considerado uno de los profesionales más prestigiosos de nuestro país. Fue la voz de míticos personajes de cine como Darth Vader, Terminator o Mufasa. Clint Eastwood, Arnold Schwarzenegger o Roger Moore fueron algunos de los actores a los que dobló Constantino Romero.
En la historia del cine quedarán algunas frases de película dobladas por él como "Volveré", pronunciada por Arnold Schwarzenegger en Terminator, "Yo soy tu padre" de Darth Vader en El Imperio Contraataca o "Me llamo Bond, James Bond", de Roger Moore. Su último doblaje fue en la película Golpe de Efecto y puso la voz a Clint Eastwood.
Suya fue la voz oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. También se dedicó al mundo de la interpretación, participando en películas como La verdad oculta, dirigida por Carlo Benpar, Dí que sí, de Juan Calvo y Héroes, de Pau Freixas.
Fue galardonado con una Antena de Oro y dos TP de Oro, como mejor presentador.
El 12 de diciembre de 2012 anunció en Twitter su despedida con un sencillo "Ahora jubilación".


sábado, 11 de mayo de 2013

EL OCTAVO PASAJERO- Programa 552


Esta semana nos ocupamos de La Mula, película que ha valido a Mario Casas un premio en Málaga; Stoker, la peli americana de Park Chan-Wook; Objetivo: La Casa Blanca, una de acción con Morgan Freeman. Además tenemos las pis-tas, taquillas y un recuerdo a Alfredo Landa y Ray Harryhausen.


jueves, 9 de mayo de 2013

Fallece el actor Alfredo Landa



El actor Alfredo Landa ha fallecido este jueves en Madrid a la edad de 80 años, según informa la Academia de Cine. El intérprete navarro, que llevaba varios años retirado del cine y de la vida pública, fue premiado en 2007 con el Goya de Honor por una larga trayectoria profesional compuesta por más de 120 películas. Su cuerpo será incinerado este viernes en el Cementerio del Tanatorio de Colmenar Viejo a las 11.30 horas.

Nacido un 3 del 3 de 1933 a las 3 de la tarde en Pamplona, Navarra, Landa abandonó sus estudios de Derecho a los 25 años para trasladarse a Madrid a pesar de la oposición de sus padres. Con "sólo 7.000 pesetas y una carta de recomendación en el bolsillo" consiguió convertirse en actor. 

"Yo avisé a mi madre: 'Mamá, si no me dejas irme, me quedo y acabo la carrera; pero si a los 40 años soy un infeliz, te echaré la culpa a ti'. Y ahí se acabó la discusión. Me dijo: 'Vete'. Tardé una semana en meterme en un Expreso a Madrid", aseguró el actor en una entrevista.

Ya en Madrid, y gracias a su experiencia como intérprete en el teatro universitario, consiguió sobrevivir a base de pequeños papeles en las salas de la capital. Fue en una de esas salas, el Teatro María Guerrero, donde captó la atención del director José María Forqué. 

"Forqué y -el también cineasta- Pedro Masó se fijaron en mí en el María Guerrero. Masó le preguntó a Forqué: 'Oye, ¿quién coño es el bajito ese?' [...] Y tres días después me soltó Pedro Masó: 'Bueno, usted va a empezar en el cine por la puerta grande", afirmó. 

De esta forma, debutó en la cinta Atraco a las tres (el número continuaba persiguiéndole) junto a intérpretes ya consagrados como José Luis López Vázquez y Gracita Morales. Este papel, que le abrió las puertas del cine, fue el preludio de una carrera marcada por el 'landismo'.

Pocos actores en la historia del cine pueden presumir de tener un género propio. Alfredo Landa consiguió él solo, con su 'landismo', hacer reír a un país que no estaba para muchas bromas, además de demostrar un gran poderío dramático en películas como Los santos inocentes o El bosque animado


"En San Sebastián hice una función en el teatro, y cuando salí en el primer mutis y me aplaudieron, vi un destello, un relámpago que me inundó, y una voz que me dijo: 'Tú tienes que ser cómico'. Se me quedó tan grabado que he sido cómico porque no habría sabido ser otra cosa", explicaba Alfredo Landa.

Este subgénero de la comedia, que fue muy mal recibido por la crítica, se prolongó a lo largo de los años setenta coincidiendo con los últimos coletazos del Franquismo y la explosión del turismo internacional en España.

Con el paso del tiempo, y bajo la dirección de cineastas como Pedro Lazaga y Fernando Merino, el 'landismo' se convirtió en fiel reflejo de su época a través de personajes reprimidos que encarnaban las frustraciones nacionales y generacionales de los españoles.

A pesar de su mala prensa, el actor nunca renegó del 'landismo' y siempre se sintió orgulloso de prestar su apellido al subgénero. "Yo no creé esa palabra, pero estoy agradecidísimo al tío que la creó. El 'landismo' ha marcado y, aunque muchos se han referido a él peyorativamente, hoy se habla de él como un fenómeno de la sociedad", afirmó. 

De esta etapa destacan cintas como Cateto a baborNo desearás al vecino del quinto (Ramón Fernández, 1970) o Vente a Alemania, Pepe (Pedro Lazaga, 1971), donde compartió protagonismo con otros referentes del 'landismo' como Florinda Chico o José Sacristán.


Tras casi 15 años dedicado a la comedia, un género que nunca abandonaría totalmente, Alfredo Landa demostró su capacidad para interpretar papeles dramáticos en la cinta El Puente (Juan Antonio Bardem, 1976), que supuso un punto de inflexión en su trayectoria.

A partir de entonces, gozó del apoyo de la crítica y comenzó a recibir ofertas para cintas dramáticas, entre las que destaca Los santos inocentes. La adaptación del texto de Miguel Delibes que realizó Mario Camus le valió el premio al mejor actor en el Festival de Cannes junto a su colega Paco Rabal.

En esta etapa, la última de su carrera, figuran títulos como El crack (José Luis Garci, 1981), La vaquilla (Luis G. Berlanga, 1985), Tata mía (José Luis Borau, 1986), El bosque animado (José Luis Cuerda, 1987) o Canción de cuna (José Luis Garci, 1994).
A principios de 2004, le diagnosticaron un cáncer de colon y fue intervenido una semana después de recibir la noticia en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid. "Si hay que morirse -me decía- pues se muere uno, que ya he vivido lo mío. Mi vida ha sido cojonuda. En algún momento tiene que acabar", dijo en su biografía Alfredo el Grande (Marcos Ordóñez, 2008).

El actor, que recibió el Goya de Honor 2007 en reconocimiento a toda su carrera, se retiró ese mismo año después de rodar la película Luz de domingo con el director José Luis Garci, con quien trabajó en siete largometrajes a lo largo de casi dos décadas.

"Un día vi en un programa de televisión a alguien a quien yo admiraba mucho, y le vi mal. Y me cacé diciéndole a la televisión: 'Retírate, hombre'. Y me volví y me dije: 'Bueno, ¿y tú qué?'. Y me miré al espejo y me dije: 'Pues tengo que pensarlo", admitió.

Landa, que vivió un rodaje turbulento a las órdenes de Garci, se enemistó con el director poco antes de recibir el Goya de Honor. Garci se negó a entregarle el galardón debido a sus mala relación con la Academia de Cine y el actor se lo reprochó durante meses. Fue entonces, durante la ceremonia de entrega de los Goya 2007, cuando Alfredo Landa sufrió "uno de los peores momentos" de su vida.

El actor, emocionado ante el cariño de sus compañeros de profesión, olvidó su discurso y estuvo balbuciendo durante varios minutos. "Me levanté. En la pantalla empezó a desfilar toda mi vida, todas mis películas. Salieron a recibirme Pepe Sacristán y Miguel Ángel Rellán, aplaudiendo. Al darme la vuelta vi a 3.000 personas puestas en pie, aplaudiendo también. Y perdí el control de mis nervios. Lo que me pasó allí arriba no me había pasado jamás, no me venían las palabras", afirmó.

Después de su retirada, Landa se dedicó a "vivir la vida" y a disfrutar de la compañía de su familia, aunque la salud dejó de acompañarle en sus últimos años. En enero de 2009, ingresó en la UCI del Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid después de sufrir un ictus cerebral que le obligó a desplazarse en una silla de ruedas durante varios meses.
A lo largo de su carrera, recibió varios galardones nacionales, entre los que se encuentran dos premios Goya al Mejor Actor por El bosque animado y La marrana (1992), ambas de José Luis Cuerda; el Príncipe de Viana de la Cultura 2008 y cuatro menciones al Mejor Actor (1980, 1982, 1995 y 2008) del Círculo de Escritores Cinematográficos.

martes, 7 de mayo de 2013

Muere Ray Harryhausen



La familia de Ray Harryhausen ha comunicado que el mago de los efectos visuales y la técnica stop-motion ha fallecido en Londres.

Harryhausen era un creador multipremiado, ganador de un Oscar y un BAFTA. La influencia que tuvo en cineastas contemporáneos fue inmensa: Spielberg, Cameron, Peter Jackson, George Lucas, John Landis y Nick Park le han citado como una de sus principales fuentes de inspiración.

La fascinación de Harryhausen por los modelos animados comenzó cuando vio por primera vez las creaciones de Willis O’Brien para King Kong junto a su amigo de la infancia Ray Bradbury en 1933, de manera que comenzó a rodar películas caseras en 1935 intentando por primera vez poner en marcha sus criaturas. En los siguientes 46 años trabajó en algunas de las películas fantásticas más conocidas: Mighty Joe Young (1949), It came from beneath the sea (1955), 20 Million Miles to Earth (1957), Mysterious Island (1961), One Million Years B.C. (1966), Ther valley of Gwangi (1969), tres películas basadas en las aventuras de Sinbad y Clash of the Titans (1981). Seguramente será más recordado por la extraordinaria animación de 7 esqueletos en Jason and the argonauts (1963) que le llevó tres meses filmar.




El genio de Harryhausen fue dar vida a sus criaturas, fueran dinosaurios o criaturas mitológicas, en manos de Ray no había muñecos sino personajes en toda su extensión tan importantes como los actores a los que se enfrentaban e incluso a veces aún más.

sábado, 4 de mayo de 2013

EL OCTAVO PASAJERO- Programa 551


Los estrenos de esta semana dan un poco de penita así que aprovechamos para hablar un rato de uno de los éxitos de la temporada: Searching for Sugar Man, documental ganador de un Oscar. Además comentamos  la argentina Dos más dos, La gran boda con De Niro, Susan Sarandon y Diane Keaton y Scary Movie 5. Repasamos taquillas, tenemos pis-tas, alguna noticia y un tema de Rodríhuez: I wonder.


SEARCHING FOR SUGAR MAN


El mundo del rock está lleno de leyendas que a menudo poco tienen que ver la con la realidad pero, como suele decirse, si tienes que decidir entre la leyenda y la verdad publica siempre la leyenda. 

Searching for Sugar Man se centra en  Rodríguez, el caso apasionante de un cantante extraordinario sepultado por el peso de su propia leyenda y por su fracaso comercial en EEUU. Sin embargo Rodríguez triunfó de manera apabullante en la Sudáfrica del Apartheid y se convirtió, además de en un cantante imprescindible en la voz de un pueblo aislado que ansiaba una libertad que poco a poco iría llegando. 

Dos fans de Cape Town se dedicaron a explorar la verdad oculta tras el mito, qué había de cierto en la historia que se contaba de ese cantante y la historia que llevó a su suicidio en el escenario.

Aprovechando esta búsqueda el documentalista Malik Bendjelloul filma uno de los éxitos sorpresa de la temporada, una muy hábil reconstrucción de los hechos que funciona como una película de ficción. Tiene intriga, emoción, buena música y un discurso que merece todo elogio. Casi como un detective el director reconstruye la historia a partir de testimonios diversos y acaba descubriendo los misterios detrás del mito de manera admirable. Searching for Sugar Man es una película disfrutable que no merece que un servidor la haya descubierto 11 semanas después de su estreno.


miércoles, 1 de mayo de 2013

OBLIVION


Que Tom Cruise no hace ningún esfuerzo últimamente a la hora de interpretar está claro pero tal vez un tipo como él, buen actor por otro lado, tendría que mirarse un poco los proyectos de los que forma parte. Oblivion es un aburrimiento de principio a fin, con una historia con más boquetes que una autopista española y unos efectos especiales justitos.

 La película no contenta con parecerse a un montón de otras bastante mejores no tiene más sentido que mostrarnos a Cruise y su escasa compañía en un escenario desolado durante casi una hora de peli. Luego hay alguna batallita, pasa alguna cosa más pero muy poco.

¿Realmente es esto cine de acción? Porque ciencia-ficción así como reflexiva tampoco es. Es un rollo. Una medianía. Una película olvidable que no tiene rubor en dejar a actores como Morgan Freeman en un segundo plano lamentable. Me parece increíble que el Cruise estrella no se dé cuenta de esto y lo permita. No compartir más plano con Freeman u otros actores no da más valor a su trabajo sino que empobrece el resultado final de la película. Por no hablar de un final tan nefasto que hace que uno maldiga el tiempo que ha perdido viendo esta castaña.