domingo, 29 de septiembre de 2013

LAS BRUJAS DE ZUGARRAMURDI

De la Iglesia y Resines en Acción Mutante
En Muertos de risa, una de las pocas película aprovechables de Álex de la Iglesia, el personaje de Álex Angulo, mánager de los cómicos que interpretaban Santiago Segura y El Gran Wyoming, decía algo así como que el humor no era fácil, era el resultado de un trabajo concienzudo y que el buen chiste solo aparecía tras pulirlo mucho. Yo creo que De la Iglesia dedica esfuerzo a su cine, le pone talento y ganas, pero no acaba de rematar la faena y por eso la gran mayoría de su cine es tan decepcionante. Tiene ideas, momentos divertidos y algún que otro toque brillante, pero también muchos momentos de vergüenza ajena y una incapacidad casi patológica para acabar las historias.

Yo creo que lo que necesita es un guionista, alguien que no sea él y su habitual pareja de baile, y algún que otro amigo que tras ver su película acabada en lugar de reírle las gracias le hiciera ver lo que falla en ella.

Las brujas de Zugarramurdi es lo mismo de siempre. Una historia que no empieza mal, se deja ver, tiene un arranque vibrante, situaciones graciosas, pero que rápidamente se convierte en Un Abierto hasta el Amanecer de saldo que culmina con un desenlace bochornoso. El trabajo de los actores es desigual, algunos están bien pero incluso ellos tienen alguna escena que no funciona. ¡Qué curioso ver a Carmen Maura fuera de situación! Otros actores son directamente olvidables, como el niño que aparece por allí.

Es como si De la Iglesia, consciente de que no sabe o no puede dar más de sí se limitara al final a la acumulación gratuita para enredar al espectador y que no se de cuenta del despropósito al que asiste pero no cuela. A estas alturas aprenderá. Me temo que buena parte de su obra venidera seguirá adoleciendo de los mismos males y pasará a la Historia como un aire renovador (Acción Mutante, El día de la bestia) que se perdió al toparse con un tornado.

lunes, 23 de septiembre de 2013

BREAKING BAD y MODERN FAMILY triunfan en los EMMY


Que Bryan Cranston no se haya llevado un Emmy esta madrugada dice bien poco de la justicia de los premios. Jeff Daniels se lo ha arrebata por su trabajo en The Newsroom que, tras una discreta segunda temporada, veremos qué nos depara la tercera. Al menos Breaking Bad sí se ha llevado el premio a la mejor serie dramática imponiéndose a Downton Abbey, Juego de Tronos, Homeland, Mad Men y House of Cards.  La serie de Vince Gilligan también ha conseguido premio para Anna Gunn, mejor actriz de reparto por su papel de la mujer de Walter White, personaje controvertido que incluso llevó a la actriz a justificarse en un artículo en la prensa americana.

Breaking Bad encara su recta final esta semana. Un servidor se decidió por fin rendirse ante la marea de elogios y al fin he visto toda la serie con una continuidad que le otorga incluso más grandeza. Vista así es como una gran novela y uno aprecia de manera extraordinaria el trabajo de escritura y el impresionante trabajo de todo su reparto, con unos inmensos Cranston y Aaron Paul a la cabeza. Es de esas series que, acabe como acabe, está a tanta distancia del resto que quedará en nuestra memoria para siempre.


No se si pasará lo mismo con Modern Family, ganadora del premio a la mejor comedia. Su ligereza es de valorar pero no cabe duda que no pasará a la historia más allá que por la simpatía de su reparto.
Tampoco me parece destacable la ganadora como mejor miniserie o telefilme, Behind the Candelabra. Steven Soderbergh se ha llevado premio y también lo mejor de la propuesta, Michael Douglas, inmenso, enorme, en su papel de Liberace. Aunque la peli sea más que rutinaria su trabajo es de los que te dejan con la boca abierta. Otro director habitual en el cine, David Fincher, se ha llevado también un Emmy por el capítulo 1 de House of cards.

Jim Parsons ha sido el mejor actor en una comedia, nada nuevo bajo el sol, por su trabajo en Big Bang Theory, serie amada y odiada a partes iguales. Julia Louis- Dreyfus por Veep se lleva el Emmy a la mejor actriz de comedia mientras que Claire Danes por Homeland nos pone los dientes largos esperando la nueva temporada donde a buen seguro nos vuelve a sorprender con su magnífico trabajo.

domingo, 22 de septiembre de 2013

RUSH

En El Protegido, dicen los entendidos una de las mejores películas que se ha hecho sobre el cómic, el personaje de Samuel L. Jackson dejaba claro cuál era la definición del villano o el antihéroe, la némesis del héroe. Es aquel opuesto a él, pero a menudo son amigos. Sus diferencias les separan pero también puede haber un respeto entre ellos. El uno se alimenta del otro.



En otro trabajo de Ron Howard, Frost/Nixon, ocurría un poco lo mismo. El periodista necesitaba al villano, a Richard Nixon, y el expresidente también buscaba a su oponente para expiar sus pecados o quién sabe con qué intención.

Ron Howard ha vuelto a interesarse por una historia así, de nuevo basado en hechos reales, el enfrentamiento entre dos campeones de la Fórmula 1 como Niki Lauda y James Hunt. A partir del guión de Peter Morgan, autor también del de Frost/Nixon, Howard nos cuenta de manera eficiente y muy entretenida el inicio de la rivalidad y marca claramente la diferente manera de ver la carrera y la vida que tienen los protagonistas. Hunt apuesta por vivir la vida al límite, poco amante de la disciplina, pero con un indudable talento para pilotar. Lauda es el hombre concienzudo, poco dado al exceso pero igualmente genial a la hora de llevar un coche de carreras. Ambos se odian y se aman, como esos personajes del cómic, como el político que busca al periodista, como el sheriff que se enfrenta al malo de turno. Se necesitan. El uno sin el otro no son nadie. El triunfo sabe mejor cuanto más grande es el adversario.

Y lo que podía ser el típico espectáculo de Hollywood para los amantes de la Fórmula 1 se convierte en mucho más, en el retrato de dos hombres que se complementan y de una época donde todo estaba a punto de cambiar en la competición.

El trabajo de Howard merece destacarse porque se muestra tan acertado en la manera de filmar las carreras como a la hora de enfrentarse al enfrentamiento entre esas dos maneras de ver la vida y el deporte.

Pero esa labor sería en vano si no tuviera a dos actores entregados a su trabajo, un convincente Chris Hemsworth y un extraordinario Daniel Brühl, que hace aquí por primera vez a mi jucio un gran trabajo a la hora de crear a un personaje y construirlo en todos sus detalles.


sábado, 21 de septiembre de 2013

LA GRAN FAMILIA ESPAÑOLA

Que La gran familia española se haya colocado la semana de su estreno en la primera posición de la taquilla española no deja de ser una anécdota, el resultado de una campaña publicitaria adecuada, pero también la constatación de que la película de Daniel Sánchez Arévalo es de esas que gustan a la gente, que uno recomienda porque sabe que no fallará. 


Partiendo de 7 novias para siete hermanos y su influencia en una familia corriente, la familia, las relaciones, el amor, vuelven a ser los temas recurrentes que el director presenta en forma de una peculiar familia preparada para una boda el mismo día España juega la final de la Copa del Mundo. Este escenario, el de la boda, siempre favorable a la risa o el drama en manos del director y guionista se convierte en una nueva muestra de su habilidad para combinar estos elementos, tan presentes en la vida, con mano maestro y especialmente ayudado por un reparto ajustado. Más cerca de Primos que del drama de su primera película o de Gordos, la película se disfruta perdonando sus ocasionales momentos que no acaban de funcionar.

Es Sánchez Arévalo un director que gusta de trabajar con los actores, a lo mejor a veces en exceso, lo que provoca alguna situación forzada, demasiado guionizada; pero este celo hace que en la mayoría de sus película, y esta no es excepción, aflore aquello tan complicado de simular en el cine: la verdad. De la vida, del mundo, de cómo somos y cómo queremos ser. Sirva como ejemplo el discurso que Quim Gutiérrez se marca hacia el final de la película, casi un compendio de lo que el director explora con su cine.


SITGES 2013 acogerá los últimos grandes éxitos del cine fantástico y de terror

La sección Oficial Fantàstic contará con The Green Inferno, lo último del director Eli Roth, un habitual de Sitges que, tras las emociones fuertes de Hostel, nos traslada en su nueva película al Amazonas para descubrir a una tribu olvidada que practica aterradores ritos caníbales. Un homenaje personal y ultragore del director a películas como Holocausto Caníbal, de Ruggero Deodato, o Caníbal feroz, de Umberto Lenzi, que permanecen en la memoria de los fans más radicales del género. Sin duda, un plato fuerte que ya ha impactado al público del reciente festival de Toronto. 

Desde Toronto también llegan dos títulos que darán mucho que hablar en la presente edición del Festival, como All Cheerleaders Die, de Lucky McKee y Chris Sivertson, una comedia de horror juvenil llena de gore, desmadre e ideas transgresoras dentro del género, basada en un corto previo de la misma pareja de directores. Recordemos que Lucky McKee es ya un veterano del Festival, donde presentó con gran éxito sus obras previas May y The WomanAfflicted también ha tenido una extraordinaria acogida en el festival canadiense, donde incluso algunos espectadores sufrieron convulsiones durante su proyección. La película de Derek Lee y Clif Prowse narra en clave de diario videográfico las peripecias de dos amigos de viaje por Europa, hasta que uno de ellos contrae una extraña enfermedad tras pasar la noche con una joven misteriosa. Afflicted es una vuelta de tuerca inteligente y aterradora al tema del vampirismo, con toques de filme de superhéroes y un tono serio y oscuro. 

Por otra parte, Sitges presentará también el último trabajo de los creadores de Amer, Bruno Forzani y Hélène Cattet, que lleva por título L'étrange couleur des larmes de ton corps y que vuelve a ser un homenaje a la estética y el sonido del giallo italiano, en una sinfonía visual digna de ser disfrutada.

Sitges también presentará en su sección oficial películas tan esperadas como Machete Kills, lo último de Robert Rodriguez con un reparto estelar (Danny Trejo, Sofia Vergara, Mel Gibson, Charlie Sheen, Antonio Banderas, Lady Gaga.…), así como el último gran éxito en las pantallas de Estados Unidos, Insidious Chapter 2, lo último del nuevo rey del terror James Wan, o la nueva incursión de Terry Gilliam en la ciencia ficción con The Zero Theorem

También, como regalos especiales a los muchos fans del cine de animación, y más allá de la sección consagrada a este género, Sitges tendrá pases especiales de dos películas tan esperadas como Dragon Ball Z: Battle of the Gods, la nueva versión cinematográfica del mítico universo de Akira Toriyama, o lo último de Hayao Miyazaki, The Wind Rises, aclamada en el último Festival de Venecia.


La edición 2013 se cerrará el 19 de octubre con la proyección de la última película de Ti West, The Sacrament, otro de los grandes éxitos de los festivales de Venecia y Toronto. West, todo un descubrimiento de Sitges, donde ha presentado sus anteriores trabajos como La casa del diablo o The Innkeepers, se consagra como uno de los grandes directores del género actual con esta historia en torno a la investigación de dos periodistas en torno a una siniestra secta mesiánica.

Todas estas películas se suman a los títulos anunciados en los últimos meses en esta nueva edición del Festival, caracterizada por las nuevas manifestaciones del mal, como el caso de Only God Forgives, la nueva película de Nicolas Winding Refn; el último trabajo de Jim Jarmusch, Only Lovers Left Alive, un singular relato de amor eterno entre dosvampiros; la surrealista y extraña comedia de Roman Coppola A Glimpse Inside the Mind of Charles Swann IIIThe Congress, la espectacular adaptación de Stanislaw Lem dirigida por Ari Folman; Real, el retorno del director Kiyoshi Kurosawa al cine fantástico; o La danza de la realidad, el nuevo trabajo del polifacético Alejandro Jodorowski.

domingo, 15 de septiembre de 2013

El cine fantástico catalán estará muy presente en SITGES 2013

Sitges 2013 será el escenario del talento que distingue al actual cine fantástico con sello catalán. Producciones con reparto internacional de primer nivel, creadores jóvenes, nuevos formatos y superproducciones infantiles configuran la presencia catalana en el Festival: una muestra de la pujanza de la industria y la calidad del talento de realizadores y actores. 

Grand Piano una producción catalana con reparto internacional encabezado por Elijah Wood y John Cusack y dirigida por Eugenio Mira, inaugurará el festival, el próximo viernes 11 de octubre. No será la única producción del país que apuestan por este formato de cine global, como demuestran películas participadas por la productora catalana Roxbury. 

En primer lugar, Sitges ofrecerá la première mundial del thriller paranormal Mindscape, ópera prima de Jorge Dorado y primera de las producciones de Ombra, la flamante compañía creada por Jaume Collet-Serra. Mindscape está protagonizada por el cada vez más cotizado Mark Strong, actor británico al que se ha visto recientemente en producciones tan populares como Kick Ass, Sherlock Holmes, Red de mentiras o Zero Dark Thirty (La noche más oscura), al que acompañan Taissa Farmiga (popular hoy por la serie American Horror Story) y el veterano Brian Cox, inolvidable villano de X-Men 2 y ganador del premio al mejor actor en Sitges 2010 por la película Red. 

La productora Roxbury también traerá a Sitges Enemy, dirigida por Dennis Villenueve e interpretada por Jack Gyllenhaal, un intenso thriller paranoico en torno al mito del doble y basado en un relato de José Saramago. 

Otros estrenos mundiales de color catalán serán dos producciones caracterizadas por su apuesta por el talento joven y los nuevos formatos. En primer lugar, Los inocentes, una producción ESCAC films y que ha sido dirigida por una docena de directores surgidos de las aulas de la prestigiosa escuela de cine catalana. Los técnicos del filme también son alumnos de ESCAC, y constituye un homenaje gore y con grandes dosis de diversión al slasher de los 80, con Alex Batllori, Charlotte Vega, Diana Gómez y Mario Marzo en los papeles principales. Por su parte, Hooked Up es la ópera prima de Pablo Larcuen, uno de los ganadores del formato corto en Sitges 2012 con Elefante, que tiene la peculiaridad de haber sido rodada con un iphone, con resultados sorprendentes. Un filme de terror claustrofóbico y malsano, donde dos amigos ven como una noche de ligue en Barcelona se convertirá en una pesadilla sin salida. 

Por su parte, Manuel Carballo, un habitual de Sitges –donde ha presentado El último justo y La posesión de Emma Evans– traerá bajo el brazo lo último de la factoría Filmax: el thriller terrorífico Retornados, que supone una vuelta de tuerca inteligente y original a la temática zombie. 

Y Sitges y el cine catalán no olvida a los más pequeños, pues de la mano de la productora Arcadia Pictures llegará el estreno mundial de Mariah Mundi and the Midas Box, una espectacular superproducción de aventuras basada en la novela de G.P. Taylor que recupera el estilo clásico del género de obras como Los Cinco, Tin Tin o Harry Potter. Aventuras juveniles con fantasía y misterio además de un espectacular reparto encabezado por Michael Sheen, Lena Headey y Sam Neill.

domingo, 8 de septiembre de 2013

CRUCE DE CAMINOS

En Breaking Bad, serie a la que me he enganchado tarde pero que habla de tantas cosas que daría para un libro o dos, hay un momento en el que el personaje de Walter White recibe una enseñanza que le cambia la vida. Le vienen a decir que un hombre, a pesar de todo, siempre se preocupa del abastecimiento de su familia: “a man provides”.


Un poco de esto hay en Cruce de Caminos, absurda traducción de The place beyond de pines. Uno de los protagonistas es un tipo que va por la vida de paso hasta que se entera que tiene un hijo y decide dejar la vida que lleva hasta ese momento para preocuparse de su familia, pese a todo. Este hecho lleva a unas consecuencias que permiten al cineasta Derek Cianfrance de hablar de culpas, de las consecuencias de nuestros actos, de cómo todo pasa por un motivo, de las casualidades de la vida, y, por encima de todo, de padres e hijos. 

Muchos temas, como veis, y no banales, y tal vez eso hace que la película los toque todos pero no profundice demasiado o no nos convenza de lo que nos cuenta. En su anterior trabajo, Blue Valentine, Cianfrance hacía de la economía de medios una virtud para contarnos una historia muy vista pero que funcionaba por ese planteamiento. En Cruce de caminos no pasa lo mismo, echo de menos más garra, más pasión en la interpretación y la puesta en escena. Tal vez en manos de otro director o con otra forma de rodar la película ganaría, a mi juicio, en intensidad. Queda como una película correcta pero poco más. Tampoco es que los actores ayuden demasiado. A Ryan Gosling empezamos ya a verle el truco, Bradley Cooper no da mucho la talla y solo Eva Mendes pone algo más de corazón en su personaje.


sábado, 7 de septiembre de 2013

SITGES 2013 celebrará diez años de la sección Noves Visions

Jafar Panahi protagonizará, con su último filme Closed Curtain, la sección Noves Visions del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, que celebra este año su décimo aniversario, reforzando su compromiso con las nuevas narrativas del género fantástico. 

Noves Visions estrena la subsección Experimenta, dedicada a los trabajos más radicales, que incluirá films como White Epilepsy, de Philippe Grandieux, una aterradora mirada sobre el cuerpo, y la polémica Escape from Tomorrow, de Randy Moore, además de The Taking, de Lydelle Jackson y Cezil Reed. 

Los nombres de Jean-Luc Godard, Peter Greenaway y Edgar Pêra se sumarán también a Experimenta con 3x3D, una reflexión codirigida por los tres realizadores acerca del cine en 3D.

SITGES 2013 desvela los nombres que protagonizarán la sección Seven Chances

Passion, el último thriller erótico firmado por el maestro Brian De Palma, será una de las estrellas de Seven Chances 2013. El film, incomprensiblemente inédito en las pantallas de nuestro país, un año después de estrenarse en la Mostra de Venecia 2012, es un remake libre de Crime d'amour (2010) de Alain Corneau. De Palma nos conduce una vez más por un laberinto de deseos y obsesiones a través de una peligrosa relación que entablan dos mujeres, Rachel McAdams y Noomi Rapace, en una lucha por el poder que se traslada del trabajo al dormitorio.


Otro plato fuerte de la sección llegará de la mano de James Franco que, no conforme con ser uno de los actores más famosos de Hollywood, ha iniciado una fulgurante carrera como director con más de una decena de largometrajes. Este 2013, además, consigue estrenar una película diferente en cada uno de los tres festivales con más eco internacional: Berlín, Cannes y Venecia. En Sitges se exhibirá Interior. Leather bar tras su paso por Sundance y la Berlinale. Junto con su director Travis Matthews, Franco se introduce en un juego metacinematográfico a partir del metraje censurado A la caza (Cruising, 1980), de William Friedkin. Los dos cineastas documentan el rodaje de una recreación de estas escenas de sexo gay explícito en el interior de un bar de ambiente para explorar los conflictos y prejuicios que genera, ayer y hoy, la representación de la homosexualidad en el cine. 

Joss Whedon, el creador de Buffy Cazavampiros, Serenity (2005) y Los Vengadores (The Avengers, 2012), abandona temporalmente los blockbusters y el fantástico para llevar a cabo una adaptación contemporánea y con bajo presupuesto de Mucho ruido y pocas nueces, de William Shakespeare. El director convocó a los intérpretes con los que trabaja más a menudo, en su casa, para rodar allí mismo, en blanco y negro, y en sólo dos semanas Much Ado About Nothing. Whedon desplaza este clásico de la comedia de malentendidos a la California de hoy en día evidenciando el parentesco con la screwball comedy. A la vez, nos invita a establecer conexiones shakesperianas con el resto de su obra.


El controvertido cineasta Jean-Claude Brisseau, conocido por obras como Choses secrètes (2002) o Les anges exterminateurs (2006), nos brinda con La fille de nulle part su película más intimista. Ganadora del Leopardo de Oro en el Festival de Locarno 2012, el film nos muestra al mismo Brisseau, en la piel de un profesor jubilado que a duras penas sale de casa, y ve su vida cotidiana perturbada por la aparición de una joven llegada de ninguna parte. Con una aproximación al erotismo más delicada que en films anteriores La fille de nulle part prefiere exaltar la vertiente surreal del amor, aquella que lo sitúa más allá de la vida y de la muerte. 

Desde Sensory Etnography Lab de Harvard, Lucien Castaing-Taylor y sus colegas están revolucionando el mundo del documental contemporáneo con títulos como Leviathan, que podremos ver en Sitges 2013 y que también se estrenó en Locarno 2012. Castaing-Taylor y la codirectora Véréna Paravel invocan al monstruo marino de repercusiones bíblicas para sumergirnos de lleno en la experiencia sensorial de vivir y trabajar en un barco de pesca en alta mar. Con un dispositivo de pequeñas cámaras desplegadas por todo el barco que r egistran desde el sonido más ensordecedor al resuello agonizante de los peces, Leviathan se infiltra en el campo del terror sin dejar de estar nunca anclado en lo real. 

La comedia también tendrá su espacio en Seven Chances. Pang Ho-cheung nos presenta una de las comedias más alocadas del reciente cine de Hong Kong. En Vulgaria un productor en horas bajas acepta la ayuda de un gánster para poder llevar adelante un remake de un antiguo film porno… Pang ya había tenido éxito mezclando lo cómico y películas eróticas como AV (2005). En Vulgaria va todavía más lejos con una visión de la industria del cine low cost de Hong Kong llena de un humor destripado que hace honor al título y nos recuerda que la comedia es un campo muy fértil para la libertad creativa. 

Finalmente, Sitges 2013 recupera uno de los clásicos modernos del cine italiano El desierto de los tártaros de Valerio Zurlini. Hacía años que no se veía en el cine esta adaptación de la novela homónima de Dino Buzzati, uno de los títulos indispensables de la literatura del siglo XX. El film se ha recuperado en imagen 4K a partir del negativo original y con la supervisión de su director de fotografía, Luciano Tovoli, y llega a Sitges después de exhibirse en la sección Cannes Classics del festival francés. La última y más ambiciosa obra del director de La chica con la maleta (La ragazza con la valigia, 1961) y Crónica familiar (Cronaca familiare, 1962), El desierto de los tártaros cuenta con la banda sonora de Ennio Morricone y un reparto de lujo con uno de los mejores actores de la época: Vittorio Gassman, además de Jean-Louis Trintignant, Giuliano Gemma, Philippe Noiret, Helmut Griem, Max von Sydow, Laurent Terzieff, Fernando Rey y Paco Rabal.

MUD


Un tópico recurrente al que se acude cuando no sabes qué decir es aquel de “no dejes que la realidad te estropee una buena historia”. Esto vale para casi todo, desde el relato periodístico a la crítica de cine. Y es que, demasiado a menudo, parece que los críticos son como esos alumnos que no habían podido estudiar mucho o que simplemente por vagancia se copiaban de lo que escribía el compañero de al lado. No pasaré yo por alguien libre del pecado de haber copia… digo adaptado algo que he visto o leído por ahí pero, francamente, copiar sin sentido no me parece una buena idea.

Al salir de ver Mud, nueva película del director de Take Shelter, me detuve a leer las críticas que el cine había colocado junto al póster de la película. Todas sin excepción relacionaban la historia con Mark Twain y Huckleberry Finn. Será porque hay niños y un río, digo yo. Está claro que uno siempre arrima el ascua a su sardina a la hora de hacernos comulgar con su argumento pero a veces se exagera. No encuentro en la película esa similitud, más allá de detalles cogidos por los pelos. Es como si dijéramos que una peli en la que los protas comen magdalenas está influenciada o recoge elementos de En busca del tiempo perdido de Proust.

Permitidme este comentario inicial. No es Mud una película que me inspire mucho comentario, me parece bastante tópica y reiterativa. El tema de la pérdida de la inocencia o de ese momento que cambia la existencia de un niño para siempre está ya muy visto. Aquí el elemento que rompe la monotonía de un par de chicos es un tipo extraño que se refugia en una isla buscando al amor de su vida, oportunidad para que un actor tan regulero como Matthew McConaughey haga un trabajo decente.

Me interesa mucho más Take Shelter, me hace pensar más, me parece más elaborada. No conecto ni me conmueve lo que veo en Mud.