miércoles, 31 de diciembre de 2014

LO MEJOR DE 2014

No reconocer el talento de Di Caprio en El lobo de Wall Street, la última de Scorsese, es una vergüenza; que la película no tuviera mejor resultado en los Oscar, también. De todas formas, este retrato del sueño americano más desvergonzado, el dibujo de un sistema podrido que nos ha llevado a donde estamos, no solo en EEUU sino también en el resto del mundo, es un ejemplo de lo que es el cine. Un torrente de imágenes, música, grandes interpretaciones y un director que se siente de lo más cómodo en este terreno.



Todo es muy sencillo en Nebraska: las intenciones de sus personajes, el modo en el que Alexander Payne filma, la forma en la que la película poco a poco nos convence de su grandeza. La historia de la casi última lucha de un hombre corriente, otro más de esos olvidados de la gran Historia, se convierte en una película apasionante, de gran belleza, que conmueve y convence con una sobriedad tan ajustada como poco impostada.



Convertir a Joaquin Phoenix en un pánfilo que se enamora de un sistema operativo no era fácil; radiografiar un mundo como el actual en el que las pantallitas nos dominan podía caer fácilmente en el tópico.  Y Her y Spike Jonze consigue emocionarnos con muy poco, con un susurro de la Johansson, una mirada cómplice de Phoenix, un gesto.



No se si en una segunda visión valoraré tanto Solo los amantes sobreviven pero esta historia de vampiros hartos de todo, pero fascinados por la cultura, por el buen vivir, enamorados, testigos de un mundo que se derrumba, me parece una de las propuestas más redondas del año.



Un musical siempre alegra el alma, y si es como Amanece en Edimburgo, sin pretensiones, un poco torpe, pero que te contagia con su buen rollo y las canciones de The Proclaimers, mejor que mejor. No es una obra maestra ni falta que le hace pero es una de esas películas que dan más de lo que prometen.



Puedo decir que El extraordinario viaje de TS Spivet es una más de Jean-Pierre Jeunet, otra fábula que ahonda en su peculiar estilo visual, pero mi valoración es mayor porque es una de las pocas que poco a poco consiguió emocionarme y eso hoy en día, en una sala de cine, cada vez es más difícil.



El heroísmo cotidiano de los cuidadores de unos chicos con problemas es, entre otros, el tema protagonista de Las vidas de Grace una de mis sorpresas de este año. Relato creíble, conmovedor, duro y esperanzado a la vez es una apuesta del cine independiente más accesible sin caer en el exceso.



Keira Knightley cantando. Ya está. Poco más podría decir de Begin Againcreíble retrato de las relaciones, pero hay más: debate sobre la música y los músicos, el éxito, las segundas oportunidades y el amor. Sin embargo la película se reduce en mi memoria a un extraordinario paseo musical por NY y a la presencia imponente y arrolladora de su actriz protagonista.



No me parece Guardianes de la Galaxia el acontecimiento que muchos dijeron en su día pero confieso que, a pesar de mi reticencia inicial, la película me ganó con su acertada combinación de sana aventura, humor y canciones ya viejunas. Un ejemplo de buen cine comercial que no trata al espectador como un tonto.



Un thriller como los buenos americanos pero bien anclado en la realidad española, El Niño, hecha con arrojo por Daniel Monzón, bien rodada e interpretada. En un año muy bueno para el cine español, apunto también la calidad de 10.000 km, El niño es muestra de que todo tipo de productos con calidad son posibles en nuestro cine.



Atmósfera, un gran Javier Gutierrez, La isla mínima es otro thriller pegado a la realidad de esas dos Españas que aún sufrimos y que lleva al espectador al centro de una investigación policial de manera apasionante.



La película que más me ha sorprendido este año es Magical Girl. Historias cruzadas de manera magistral en un guión redondo, actores en estado de gracia, un interés que no decae y un final excepcional para una película que rompe esquemas en su narración y montaje de manera admirable.



Y como también hay cosas malas, las menciono de pasada, como NymphomaniacLars Von Trier siempre juega a provocar pero en este, como en otros casos, su provocación esconde una película infumable en la que poco se salva. 

O Upstream ColorSon un peligro los directores que se creen genios si ofrecen cosas tan ininteligibles y aburridas como este delirio. 

¿Y TokarevMal Nicolas Cage, mal Paco Cabezas por entrar en Hollywood por la puerta de detrás en un producto con tan poca personalidad como previsible y mal rodado. 

Y acabo con Open WindowsEl bluff del año, tan publicitado, tan esperado, que al verlo uno se queda con cara de tonto y sensación de tomadura de pelo. La técnica empleada está muy bien al servicio de algo, no para mostrarnos una historia sin tensión alguna. 

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