viernes, 16 de octubre de 2015

SITGES 2015. Día 8


The invitation, película bien acogida en el festival se me había escapado y he podido repescarla. La verdad es que iba avisado ya que la mayoría de comentarios hablaban de no revelar nada del final. Y no lo haré. Solo diré que hay cada vez más una tendencia a confiar el valor de una película por su pirueta o desenlace final. Y eso hace que en mi opinión se olvide lo que hemos visto hasta ese momento que, en el caso de The invitation, no pasa de drama correcto. 

Uno ya ve que hay gato encerrado cuando tu ex te invita a una cena después de dos años de no veros y de mediar entre la pareja un drama familiar. La cosa se va tensando y puede pasar de todo. Como apuntaba antes, no pasa de correcta pero yo quitaría discurso y buscaría más tensión durante todo el metraje.

Y casi acabando el festival, al menos para mí, he visto una gran película. Se trata de una de animación, The boy and the beast, una maravilla no solo por su técnica (que tampoco sería la más extraordinaria del mundo) sino también por lo que cuenta. La historia de un niño que se enfrenta a la vida solo y entra al servicio de una bestia se convierte en una película espectacular, divertida y emocionante. Lo bueno que tiene es que, más allá de la eterna lucha del bien contra el mal, pone sobre la mesa otros temas importantes cómo la educación y qué nos define como personas. Cuando se estrene no la perdáis de vista. Grande.